sábado, 6 de octubre de 2018

El 8 de octubrecumplo 79 años

El lunes 8 de octubre, cumpliré 79 años, un año más y soy octogenarian, como pasan los años, hasta hace poquito eran joven, llena de energia, entusiasmo y amor a la vida. Ahora soy una vieja, llena de energia, entusiasmo y amor a la vida, jajaja, cuanta razón tenía mi mami que cuando tenia 90 años, me decia “soy una viejita y sin embargo en mi cabeza todavia tengo 20 años”.

Asi que a mi edad todavia me subo en una escalera para cortar las ramas largas que le salen a mi bouganbilia, cuido las plantas que tenemos en nuestro patio, cuido el pequeño jardin que tenemos frente a nuestra casa. Desde que me operaron de las cataratas, veo rebien, pero no me gusta manejar de noche porque me ciego con las luces altas, me compré unos anteojos para manejar de noche, pero los dejé en la casa de mi hija y su perro lo mordio todo y adios anteojos. Felizmente no salgo mucho de noche y si salgo, generalmente es al cine con mi amiga Rosario que es mucho más joven que yo y maneja muy bien, ó si salgo con mis nietos y mi hija, ellos vienen a recogerme así que estoy bien asi.

Pues, en vista de este aniversario de mi nacimiento, creo que debo hacer un inventario de mi vida, no es que sea muy importante, total ya viví esos años y sólo a Dios tengo que darle cuenta de mis actos y acciones. Pero al igual que el tio del Pato Donald, “Rico McPato” que se sienta a contar su dinero, yo me sentaré en mi escritorio para contarles mis años de existencia, buenos y malos, y aqui van:

Tuve la suerte de tener una niñez feliz, mis padres nos dieron tanto amor, que ahora que mi padre ya no está y la cabecita de mi madre no funciona, todavia estamos rodeados de ese amor que nos dieron y que posiblemente nos lo llevemos con nosotros cuando nos toque irnos de este planeta tierra. Nunca tuvimos lo que tienen los chicos modernos, que tienen tanto que se aburren con todo. Mis padres fueron fruguales, teniamos de todo pero no en exageración. Cuando nos mandaron al internado, sentiamos la ausencia de nuestros padres, pero al menos nosotras las chicas estabamos juntas y nunca nos sentimos solas, porque las 3 nos acompañabamos.

De adolecentes, eramos bien tranquilas, comparadas con las chicas modernas, de vez en cuando ibamos a una fiestita de cumpleaños, teniamos amigos, que nos visitaban y me acuerdo que haciamos tremendas competencias de quienes armaban primero un rompecabezas de 1000 piezas, a veces haciamos grupos de chicas contra chicos, otras veces de grupos mixtos, nos matabamos de risa y mi mamá nos hacia sandwiches y tomabamos refrescos, que simple nos pasabamos las tardes.

Un dia la IBM alquiló la casa frente a la nuestra y trajo un grupo de muchachos que habian llegado a Lima para entrenarlos como técnicos de IBM, habian venezolanos, cubanos, y uno de Costa Rica (que le decian “Costa Rica”) asi que nos hicimos amigas de ellos, eran buenos muchachos, sin embargo, habian dos que eran especiales, los dos chicos cubanos, uno de ellos Elio que es mi cuñado desde hace más de 50 años y José Gonzalez un cubano rubio de ojos azules, porque su mamá era sueca y su papá hijo de españoles, lo más simpatico de todo es que la calle en que nosotros viviamos, y ellos llegaron a vivir en Miraflores, se llama José Gonzalez. ¡Que gran casualidad vivir en una calle que lleva tu nombre! A ese José le decian “el Papi” (nunca supe porque le decian asi), el hablaba raro. Por ejemplo por decir perdon, el decia “peldon”, en cambio Elio mi cuñado que era de la Provincia de Pinar del Rio, decia “perdón”. Quizas la gente de la Habana hablaba asi.

Resulta que a los 18 años tuve mi primer enamorado, “el papi”, y mi hermana a Elio, los 4 andabamos juntos, ibamos a misa, ibamos al cine, nos paseabamos por Larco viendo tiendas, durante la semana sólo nos deciamos “hola”si nos encontrabamos, porque ellos tenian que estudiar, pero los fines de semanas, me a uerdo que siempre terminabamos en el Parque Salazar comiendo dulces en el kiosquito de la Parroquia, yclaro también, muchas veces terminabamos haciendo competencias de rompecabezas.

Por su puesto, que como frente a nuestra casa habian tanto muchachos guapos, hasta las amigas que nunca nos visitaban, empezaron a venir, creo que una y otra se hicieron amigos de algunos de los muchachos, pero no tengo recuerdos que alguna de ellas se hubiera empatado con alguno de ellos, sin embargo de los otros grupos que vinieron después, si hubo como 5 matrimonios, pero no eran necesariamente amigas nuestras.
Cuando el Papi y Elio terminaron el curso, y regresaron a Cuba, mi hermana y yo nos quedamos tan tristes, entonces las cartas empezaron a llegar, al menos eran un consuelo, creo que el cartero nunca fué tan esperado, como lo era en nuestra casa. Asi pasaron unos 3 meses, y mientras Elio le escribia a Mali todas las semanas, “el papi” dejó de escribir, Elio le contó a Mali que “el papi” estaba en la Sierra Maestra de Cuba, peleando “por la libertad” de Cuba con Fidel Castro (¡conchale era un comunista!) Nunca supe de el, nisiquiera una postal diciendome “chau”. Pero fijense como es la vida, cuando empezamos a volar a España, mi cuñado me dió una carta para un amigo cubano que habia salido de Cuba por Fidel, y vivia en Madrid. Y fuí a visitarlos, con la sorpresa que la esposa era la hermana adoptiva de “el papi”, fueron muy cariñosos conmigo, especialmente ella, cuando le dije quien era yo me abrazó, y me contó que “el papi” vivia en Madrid porque Fidel le habia nombrado adjunto a algo (¿en que? ya no me acuerdo) en la Embajada de Cuba en Madrid. Me preguntó ¿Gladys, quieres verlo? No, le respondi, la verdad es para mi ya no valía la pena
Luego de dos años trabajando en General Motors, un día vi en un aviso en el periodico, que estaban buscando “Fight Hostesses” para APSA, me presenté y me tomaron. Era feliz en GM, y tenia un montón de amigos y amigas, pero más interesante iba a ser volar de allá para acá y me cambié. Nunca me imagine lo linda que iba a ser mi vida volando, si bien era sumamente tímida, poquito a poco se me quitó la timidez, quizas fué por tratar con tanta gente, que poco a poco me fuí acostumbrando. Fueron 7 años volando, con muchas amigas, estabamos tan angreidas que nos dabamos el lujo de decir por ejemplo “Tengo que irme a Miami para comprarme shampoo” ó “no tengo que leer, ojala me manden a Buenos Aires para comprarme unos libros” . (Cuando empezamos a volar a Madrid, también comprabamos libros allá.) Para mi volar era el trabajo ideal, estabamos haciendo lo que nos gustaba hacer, ser anfitrionas de nuestros pasajeros, viajar por todos lados y encima nos pagaban por hacerlo.

Cuando empezamos a volar a Los Angeles, cuanto extrañabamos México, después de tanto tiempo volando allá, teniamos tantos amigos, inclusive teniamos a Amandita que estaba ya casada con Jaime, y cuando llegaba me iba a visitarla. Como les decía, cuando nos alargaron la ruta y aprovechando que estaba en L.A., yo me bajaba de mi avión y me subia a otro a San Francisco donde vivia mi hermano que estaba casado y tenia 3 chiquitines. Me encantaba llegar a su casa, me sentía una visita importante, porque mis sobrinitos se volvian locos y me daban besos y abrazos y querian estar únicamente encima mio. En a casa de mi hermano conocí a su amigo Carlos que también era peruano, era alto moreno, bastante agradable, y mis sobrinitos lo adoraban y el jugaba con ellos como si fuera de la misma edad de ellos. Quizas a otra persona esa forma de ser no les hubiera impresionado nada, pero a mi, que nací para ser mamá, me dejaba con la boca abierta de verlo tirado en el suelo jugando con ellos. Bueno aparentemente nos enamoramos, y digo “aparentemente” por lo que les voy a contar. Cada vez que me asignaban Los Angeles, me acostumbré a ir a donde mi hermano y llamaba a Carlos y el venia después de su trabajo a verme, creí que todo iba bien, hasta un día que mi hermano me recogió del aeropuerto y me dijo “hermana, debo decirte que Carlos tiene una chica peruana viviendo en su casa, no sé que relación tienen, pero creo que debes saberlo”. Cuando Carlos vino a verme esa tarde, le pregunté ¿y quien es esa chica que vive en tu casa? Y me contestó indignado “¿quien te ha dicho esa mentira? Le dije “no es una mentira, mi hermano me lo dijo esta mañana cuando me recogió en el aeropuerto”. Entonces cambió su tono y me dijo “es una amiga de Chiclayo, que vino a San Francisco y como no tenia donde quedarse le ofrecí mi casa”. Me acuerdo que me invitó a comer en la calle y yo le dije, gracias pero no tengo hambre. Luego mi cuñada llamó a la mesa a comer y el dijo que tenia que hacer algo y se despidió. Cuando se despidió de mi, me dió un beso en la mejilla y yo le dije “Adios Carlos” y nunca más volvi a llamarlo cuando llegaba a San Francisco. Dos semanas después, yo estaba a bordo de un avión de Iberia yendome, con un grupo de mis amigas, a Madrid para aprender el servicio de primera clase que ibamos a tener en los vuelos a Europa. Si estaba un poco frustrada y triste, se me pasó todo con la alegria del curso, del viaje a España y la compañia de mis amigas.

Aqui tambien, hay un epílogo, unos meses después de nuestro regreso de Madrid, en un viaje a Los Angeles, Mario, nuestro Jefe de Comisariato, nos puso una torta de novios y una botella de champagne para Carlos y su nueva esposa, venian de Chiclayo donde se haban casado. Ya publiqué la historia de ese viaje, quizas otro día la vuelva a poner para los que no la leyeron que se rian un poco.

Un día, llegando a mi casa de un vuelo, mi mamá me informó que Oscar uno de nuestros amigos del grupo de IBM original, compañero de el papi y Elio, mi cuñado, habia venido a visitarnos, y que al enterarse que yo estaba viajando a Caracas, le dió a mi mami su tarjeta y le pidió que me diga que lo llame la próxima que llegara a Caracas, y asi lo hice. Menuda sorpresa me dí al verlo llegar, la última vez que lo ví en Lima, Oscar era super flaquito, con unos anteojos de fondo de botella que de ver los vidrios te mareabas. Cuando lo volví a ver, casi no lo reconocí, habia engordado, estaba delgado pero no super flaco, se habia puesto anteojos de contacto y tenia barba. Oscar tambien era hijo de un español de Canarias, y tenia ojos verdes y pelo bien castaño. Oscar era (o es) no se si habrá muerto, el hombre más inteligente que he conocido, casi, casi se graduó de Arquitecto, pero a su papá le dió la gana de largarse de su casa y dejár a su familia y a Oscar le dió una depresión tan grande, que dejó sus estudios y se metió a trabajar en IBM para venirse a Lima y por un tiempo olvidarse de todo. Me daba pena porque a los 32 años, cuando hablaba de su padre decia “cuando mi padre nos abandonó”, Bueno, me sali enamorando de Oscar. Quien diga que a la tercera vá la vencida miente. Les contaré por que. Oscar me llevó a su casa, me presentó a su mamá “mami esta es Gladys mi novia” la mami se puso tan contenta que su hijo le habia traido una novia, la hermana también estaba contenta, no sabian que hacer conmigo, hasta la Sra. que cuidaba a la mamá de Oscar me agarro cariño. Ahora pienso, que a lo mejor fué la presión de su madre, pero un día, Oscar me pidió en matrimonio, y yo dije si. Desde ese día, empecé a mudar mis cosas de Lima a Caracas, y a comprar ollas, sabanas y todo el ajuar necesario para nuestra casita de casados. La mamá de Oscar me dió una habitación que tenia vacia, para que yo guardara mis cosas y alli iba yo llevando en cada viaje, mis libros, mis discos, mi traje de novia, etc.

Por ese entonces ya teniamos fecha para casarnos, pero pararon a APSA, y no fuí a Caracas en un mes. Sin embargo, me avisó, con un telegrama, que me habia pedido una visa de novia y que fuera al Consulado Venezolano para que me la pongan en mi pasaporte. Yo también ya tenia mis pasajes en Avianca, y unos días después (¡Sorpresa!) me llegó un cable de Oscar,” pidiendome perdón, pero que en el mes que no me habia visto, habia llegado a la conclusión que no estaba preparado para el matrimonio y que daba por cancelado su compromiso conmigo y también la boda”.
De recordar ese diá, mientras escribo esto, he vuelto a sentir ese vacío que senti dentro mi, estaba tan herida que no senti ni rabia, ni dolor, sólo un vacío terrible en lo más íntimo de mi ser. Le avisé a mi familia la gran noticia, y les dije, como tengo mis pasajes listos, me voy a ir a recoger mis cosas. Llamé a mi amiguita Astrid y le conté lo que me estaba pasando, y ella tan linda me dijo “Chopi (asi me llamaba Astrid, Pochi al revés) no vas a ir sola, yo voy a ir contigo” y se fué conmigo a Caracas.

Tenia tantas cosas en la casa de Oscar, que Astrid al ver todo lo que tenia, me dijo “Chopi, tienes tantas cosas que te va a tomar unos 6 viajes para llevarte todo, como no tenemos trabajo ¿no sería más facil que te buscáras un trabajo acá y te quedaras? Y me quedé (**).
Mi trabajo de secretaria bilingüe era para un señor norteamericano, bien buena gente, estaba casado con una señora bien guapa, y tenian dos hijitos, una niña y un niño, la oficina era pequeña, la fábrica de transformadores eléctricos (de esos que se ponen en los postes), estaba Los Teques, recien habian empezado a construir los transformadores bajo un contrato con la Allis Chalmers de Pittsburg, asi que asi, casi llegue al comienzo de las actividades de la empresa, en la oficina eramos el Ing. Bicelis Ing. en electricidad, mi amigo José que hacia de todo, desde la nómina, entraba los pedidos, hacia las facturas y atendia a los clientes. También estaba Andrés que era nuestro mensajero y manejaba su motocicleta. Yo hacia cartas, traducciones, llevaba los archivos,todo bien facilito. Luego tomaron a mi amiguita Maria Teresa, que es super linda, no sólo como persona sino también físicamente parecia una modelo, José quedó prendado de ella, amor imposible, porque ella sólo lo veia como un buen amigo. Yo era feliz en mi oficina, gozaba de la compañia de mis amigos, me habia alquilado un apartamento tipo estudio en el primer piso del mismo edificio donde trabajabamos, y Maria Teresa y yo nos bajamos a mi casita y almorzabamos mientras conversabamos o veiamos telenovelas. Pero a las 5:00 de la tarde cuando se acababa el dia de trabajo, yo bajaba a mi “prisión”, me hacia cualquier cosa para comer y entraba en mi hora del llanto, como extrañaba a mi familia, pensaba, “cuando estaba en mi casa, no lo sabia como lo sé ahora, pero era feliz y no me daba cuenta” y lloraba hasta quedarme dormida. Gracias a Dios poco a poco me acostrumbre a estar sola, un dia encontré que me empezaba a gustar estar sola. Estaba creciendo, día a día estaba madurando como persona.

Cada año, en mis vacaciones me iba a mi casa a llenar mis baterias de cariño, como llegaba a dormir en mi mismo cuarto y mi misma cama, me parecia que Venezuela era un sueño y que nunca me habia ido lejos de mi casa, entonces se me acababan las vacaciones y me tenia que regresar, y nuevamente me venia el llanto por estar sola. Entonces pensé que estaba muy sola y le conté a mi amiga María que estaba pensando en adoptarme un niño ó una niña para acompañarme en mi vida solitaria. Sólo que yo estaba pensando en una criatura de unos 3 ó 4 años, que pudiera ponerla en una escuela mientras yo trabajaba. Un dia mi amiga María, viene y me dice “tu querias adoptarte una criaturita, yo tengo una amiga que está en cinta y como el papá de su bebe se ha muerto en un acidene de transito, ella quiere dar a su bebe en adopción” “¿cuanto tiempo tiene el bebe?”, le pregunté y me contesto “No ha nacido todavia”, Le iba a decir yo queria un niñito grande de 3 ó 4 años, pero le dije “dejame pensarlo”, pase toda la noche pensando “Gladys adopta a ese bebe, ya veremos como nos va, conseguiremos a alguien que te cuide al bebe, porque si no ¿en que manos ira a caer?”, asi que al otro día le dije que queria conocer a la muchacha. La chica tenia 26 años, su mamá habia muerto hacia como 6 meses y ella trajo a su novio a vivir con ella, el murió en un accidente, manejaba una moto y un camión lo atropello camino a La Guaira. Quedamos que yo adoptaría a su bebe y cuando nació mi hija la adopté.

Cuando me pusieron en mis brazos a mi hija, tenia 3 días de nacida, y le prometí que trataria de ser la mejor madre del mundo para ella. Desde ese día mi hija ha sido, y es, lo más importante del mundo para mi. Y ahora que tengo nietos, ellos también son lo más importante en mi vida, conjuntamente con su madre.

Mi hija y yo nos vinimos a USA por dos razones, la primera porque si me hubiera pasado algo, mi hija apenas conocia a mi familia y mi familia tampoco a ella. La otra razón, fué que la mamá biológica de mi hija nos estuvo espiando, y sabia en que kinder estaba mi hija, y todo. Asi que aproveché que después que murio mi padre, mi hermano estaba en San Francisco, Elio y Mali y familia en Los Angeles y yo en Venezuela, asi que mi mamá nos pidió que cuando ella se muriera, todos sus hijos estemos con ella, asi que todos nos vinimos a California.

Conseguí un trabajo en una empresa de Exportación tuve buena suerte.Me gustaba mi trabajo y haciamos negocios con casi todos los paises del mundo, allí también encontre buenos amigos. Un día después que todos nos habiamos ido, el único que quedaba era nuestro Presidente, entonces entró una llamada y el contesto, era para mi de un cliente de Jordania, que queria saber la situación de un contenedor que teniamos que enviarle. Entonces, puso la llamada en “espera” y me llamó a mi casa, mi hija contestó el teléfono y le dijo “Mi mamá esta en su trabajo”, Brian, el Presidente de la empresa, le dijo “yo estoy solo en la oficina, Gladys salíó para tu casa hace rato. Entonces mi hija, le contó que yo tenia otro trabajo en una tienda hasta la media noche. Al día siguiente cuando llegue a la oficina, Brian me estaba esperando y me pidió que pase a su oficina. Y así lo hice, “sientate, me dijo y me contó que mi cliente me habia llamado anoche, y que por mi hija se habia enterado que yo tenia otro trabajo después que salia de mi trabajo en su empresa. Le dije “Efectivamente Brian, tengo otro trabajo porque no me alcanza el dinero que gano acá. Asi que tengo que ayudarme de alguna forma porque soy madre sola”. Gladys, me preguntó, “¿cuanto ganas en la tienda?” Le dije “$400.00”. Tomó su teléfono y llamó al contador y le dijo, “Armando, por favor, a partir de hoy Gladys tendrá un aumento de $400.00”. Se paró y me dió un abrazo y me dijo, “quiero que cuando salgas de acá, vayas a tu casa y estés con tu hija”. Sali con las lágrimas en los ojos, me quedé en la empresa 20 años, hasta que me jubilé.

Como podrán apreciar he tenido una buena vida, llena de bendiciones. Dios me ha cuidado desde el momento que nací y probablemete hasta que me muera. Por eso no le tengo miedo a la muerte, al contrario la añoro, porque sé que como soy la engreidita de Papá Dios, El cuidará de mi hasta mi último suspiro.

jueves, 30 de agosto de 2018

El hospital de cancer

Era la época que pararon APSA, mientras el dictador Velazco Alvarado y su Ministro de Aeronáutica, y otros sinverguenzas más, pensaban si continuar con APSA ó cerrarla. Estuvimos, si mal no me recuerdo, aproximadamente un mes esperando una resolución. Entonces a mi querida amiguita, Astrid Kramer(QEPD) y a mi, se nos ocurrió ocupar nuestro tiempo libre haciendo algo por alguien, asi que quedamos ir al Hospital de Cancer en la Avenida Alfonso Ugarte, Sección Niños.

Era un día el mes de abril, Astrid vino por mi en su carrito, y nos fuimos al hospital a conocer a nuestros futuros amiguitos. No me acuerdo en que piso estaba la Sección Niños, pero si me acuerdo que saliendo del ascensor, vimos una puerta que daba al pabellón donde estaban todos los niñitos con cancer. A un costado del gran pabellón, estaba la estación de las enfermeras, asi que fuimos donde ellas y les dijimos si nos autorizaban visitar a los chiquitos enfermos, “podemos leerles cuentos”, dijo Astrid, yo les dije “hay 5 chiquitos en mi casa, 4 sobrinitos y un hermanita chiquita, tengo bastante experiencia con los niños”. Las enfermeras nos sonrieron y nos dijeron “si quieren venir a entretener a nuestros niños, sean bienvenidas.

Asi empezamos nuestras diarias visitas al hospital, y asi entraron en nuestro corazones esos chiquitos enfermos, muchos de ellos sin esperanzas de sanar porque para ese tiempo (1971) no habian los adelantos para tratar leucemia ú otros tipos de cancer como los hay ahora.
Nuestros nuevos amiguitos, saltaban de sus camas, corrian , se reian, se peleaban, eran como cualquier niñito sano, quizas actuaban asi, porque no sabian que tenian un enemigo adentro de ellos, el cancer. Apenas nos vieron, los que estaban fuera de sus camitas nos vinieron a preguntar quienes eramos, ¿como se llaman?, preguntaron, “Astrid y Gladys”, dijimos ¿y para que han venido? “para jugar con ustedes, o leerles un cuentito”, les contamos que trabajabamos en los aviones, que siempre estabamos de acá, para allá, pero que ahora estabamos en tierra por problemas que tenia la empresa con el gobierno. Poco a poco nos ganamos su confianza, aprendimos sus nombres. Algunos seguian en su camita, pero nos miraban de lejos. Aprendimos que los chiquitos con leucemia cuando recibian una transfusion de sangre, que les daba energia para jugar, correr como cualquier niñito normal, sin embargo, cuando esa infusion de vida se les pasaba, entonces ya no tenian energias para salir de sus camitas y entraban en un letargo.

Le preguntamos si podíamos traerles galletitas, caramelitos o chocolates a los niños, y las enfermeras nos dijeron que no podiamos traerles nada de comer sin autorización de los medicos. ¿Podemos traerles chistes o cuentos? les preguntamos, “eso si pueden traerles porque siempre se aburren”, nos contestaron.

Mis sobrinitos y mi hermanita (todos menores de 8 años) tenian un baúl enorme de juguetes, en nuestra sala de arriba donde veiamos TV, asi que cuando los chicos se dormian, yo me sacaba carritos y juguetitos chiquitos, que como eran chiquitos, los chicos de mi casa ni siquiera se iban a dar cuenta que yo les estaba “robando”. También me “robaba” chistes, que generalmente yo compraba para min, y despúes se los pasaba a ellos y algún cuentito que lo habian leido tanto que tampoco ya le daban bola. Asi que llegabamos con nuestros pequeños regalitos y aunque les deciamos, a nuestros amiguitos, que como no les podiamos traer a cada uno algo, lo que traiamos ERA PARA TODOS, no nos hacian caso, lo que agarraban era para ellos y se iban a su cama a esconderlo, para que nadie se los toque. Menudo problema, sobretodo con los chistes y los cuentos que queriamos leerle a todos juntos. Asi que les rogabamos, a los que se llevaban los chistes y los libros, que “nos lo presten por un ratito” para poder leerselos a todos. Y si nos los prestaban.

Una vez me acuerdo, me “robe” del baúl de los chicos de mi casa, una pistolita de plastico chiquita, y Quique, un chiquito como de 10 años se la agarró, Quique tenia un tumor en la cabeza que le habia hecho crecer su cabecita enormemente, sin embargo, asi con su cabezota, era el chiquito más inteligente que ha conocido, era un viejo de la manera como hablaba, sabia de todo, y tenia una gran personalidad y claro, nos trataba a Astrid y a mi como sus grandes amigas. como si los tres tuvieramos la misma edad. Cuando Quique agarró la pistolita apuntadome con ella me dijo “arriba las manos”, entonces yo poniendo mi voz de “victima”, le dije “ por favor señor bandido, no me mate, que tengo 8 hijitos y tengo que cuidarlos” “jajaja se reia Quique, entonces escuchamos una vocecita que decia “matala, Quique, matala”, me quedé lela, era la voz de Milagritos, una chiquita que también tenia un tumor en la cabecita, que le habia empujado sus ojitos para afuera, y se los habian tenido que quitar y coserle los parpados. Como era cieguita, la tenian en un corralito de bebe durante el dia, para evitar que se caiga de su camita cuando estaba despierta. Todo el tiempo que habiamos estado yendo al hospital, ella siempre estaba calladita, fué la primera vez que la habiamos escuchado hablar, asi que corri donde ella y la dije “por fin hablaste chiquita linda, ¿de verdad tu quieres que me mate? “si” me contestó, entonces le dije a Quique, “ te doy permiso para que me mates- pero de risa” y todos nos reimos. Desde ese día, Milagritos conversaba con Astrid y conmigo.

Los sábados y los domingos no ibamos a visitar a nuestros amiguitos, la primera vez que no fuimos el fin de semana, cuando llegamos el día lunes, vimos dos camitas vacias y preguntamos por los niños, las enfermeras nos contaron que habian muerto. Se nos rompió el corazón, que tristeza, se nos salian las lágrimas, les preguntamos a las enfermeras, “como es que hacen ustedes?, nos contestaron, “al principio era tristeza y llanto, al igual que ustedes ahora, lo vemos tan seguido, que no tenemos tiempo para llorarlos, pero si nos ponemos tristes”. Debo decirles que esas mujeres eran unos ángeles, trataban a los chiquitos como si fueran suyos, nunca vimos a ninguna de ellas seria, siempre estaban sonrientes y Dios las bendijo con una paciencia de santas.

Habia otro paciente, del cual siempre me acuerdo, era un jovencito de unos 15 años, su cancer estaba en sus genitales, le ponian una especie de “campana” encima de sus piernas, para protegerlo que las sabanas no lo rocen, cuando Astrid y yo entrabamos al pabellón donde estaban, entrabamos dicendole buenos dias a todo el mundo “buenos días Milagritos”, “buenos días Quique” y cuando le deciamos “buenos días Eduardo”, el nos contestaba “buenos días” todo coloradito. Quizas era porque en ese tiempo eramos jovenes y lo poniamos nervioso. Una vez después de jugar con los chiquitos, de lejos lo ví llorando. No me atreví a ir a verlo, por más ganas que tuviera de abrazarlo y decirle que todo estaría bien. Primeramente, porque no sabía su diagnóstico, y segundo, porque. siendo el un chico grande lo hubiera avergonzado.

Estoy segura que tanto Milagritos, Quique y Eduardo estan ahora en el cielo, siempre les rezo para que ayuden a los niños enfermitos, tal como eran ellos, sobretodo ahora que ha adelantado tanto la medicina, hay más esperanzas de que puedan sobrevivir el cancer.

Cuando cerraron APSA, yo me fuí a Caracas, y mi querida amiguita Astrid me acompaño, terminé quedándome en Venezuela, Astrid regresó a Lima, nunca volvimos a ver a nuestros amiguitos. Sin embargo, yos recordaré toda mi vida.

sábado, 18 de agosto de 2018

SHIRgo (cuento)

Cuando mi nieto Isaac, el menor, estaba en kinder, yo lo llevaba a las 9 de la mañana a la escuela y lo iba a recoger a las 11:00. Un día al recogerlo lo veia que volteaba a ver algo, hasta que yo también voltié y ví que nos estaba siguiendo un perrito, Isaac ya estaba pensando que si nadie lo reclamaba el perrito iba a quedarse con nosotros. Yo le dije que primero teniamos que ver si tenia identificación, si no la tenia, quizas podriamos quedarnos con el. Cuando llegamos a nuestra casa, el perrito seguía con nosotros, cuando abrí la puerta y entramos a la casa, el perrito entró con nosotros, entonces lo cargue y vi si en su collar tenia alguna identificación, pero no la tenia, asi que lo pusimos en mi carro y lo llevamos a donde dejan a los animalitos perdidos para avisar que nosotros lo teniamos y de paso hice que miraran si tenía un “chip” que es una identificación, que ahora le ponen a los perritos con su nombre y dirección dentro de la piel, y leen la información con un aparato especial. Pués bien, no tenia “chip” tampoco. Nos regresamos a casa con el perrito, hasta que alguien viniera a reclamarlo.

Luego ya en casa, Isaac se puso a jugar con el perrito, mientras yo hacia unos sandwiches. Me llamó la atención de escuchar risas, yo escuchaba dos risas, asi que fuí a la sala y encontre dos Isaacs. “Mira abuelita, me dijo “el perrito se ha convertido en yo”. Se dice “en mi” le correjí, y luego pregunté, ¿como puede haber sido?. Mira me dijo Isaac, “niño vuelve a ser perrito”, y efectivamente el niño se volvió nuevamente perrito. (Dios mio estoy loca, pense). “Perrito vuelve a ser un niño”, dije y el perrito volvió a ser niño. Ven acá, y timidamente el niño vino hacia mi. ¿quien eres?, le pregunté, “me llamo “SHIRgo” (lo escribo asi por que el “SHIR” sonaba como suena una tiza arañando una pizarra, mi nieto y yo nos tapamos los oidos. ¿De donde vienes?, le pregunté, “de otro sistema planetario”, me contesto ¿como llegaste a la tierra?, le pregunté, “en una nave especial que me trajo esta mañana y me dejó en el parque cerca de la escuela de tu niño” me dijo. “Vamos a hacer una cosa, le dije, tu no puedes cambiarte en mi nieto, eso me confundiría mucho, asi que voy a traer una revista donde aparezca un chiquito y te vas a convertir en el, sólo cuando Isaac y yo estemos solos contigo, mientras tanto, delante de los otros miembros de nuestra familia serás un perrito ¿entiendes?” Asintio, con la cabeza. Traje una revista y Isaac escogió la foto de un niño y le dijimos a SHIRgo que se convirtiera en ese niño y asi lo hizo.

Tremendo problema tenemos, me dije a mi misma. Le hice prometer a Isaac que nunca le diría nadie que el perrito era un ser del espacio que se podia convertir en cualquier persona ó animal a su discreción. Por supuesto, no estaba segura de que guardaría el secreto. Y claro no lo guardó, porque cuando llegó su hermano de la escuela se lo contó y luego cuando llego mi hija, igual, a ambos, Isaac les contó del don especial que tenia el perrito.

Mientras mis nietos iban a su colegio y mi hija a su trabajo, yo conversaba con SHIRgo, le pregunté si tenia papá y mamá, y me contó que si tenia padres, pero que debido a que el era especial, ¿Que tienes de especial? Le pregunté y me dijo, “esto de que me puedo cambiar de niño a perrito ó a cualquier ser de sangre caliente”, me contestó . Mis padres no podian aceptar que yo hiciera eso y me llevaron a los 2 años a “la academia”. Pregunté ¿la Academia es una especie de escuela especial? No, es un sitio donde estudian estos dones especiales. Alli, crecí . Nunca nadie pudo entender lo que yo puedo hacer ó como lo hago. Es algo natural que me sale. Sin embargo, los científicos me tomaron cariño y se quedaron conmigo, allí en la Academia aprendi a hablar lenguas romance, por eso puedo comunicarme contigo, se hablar castellano, italiano, fraces y portugues. Mis padres me visitaban siempre, pero creo que estaban contentos de que yo no viviera con ellos. Que triste, pense. Ahora, trabajo para el programa especial, junto con muchos otros compañeros que han estudiado conmigo, dijo. Le pregunté, ¿este programa especial, es para venir a conquistarnos, ayudarnos, conocernos? Sólo conocerlos, me contesto, mi planeta es pacífico, nunca les haríamos daño, sólo tenemos la curiocidad de conocerlos, saber como piensan, y aprender de ustedes si tuvieran algo que enseñarnos.

Bueno, le dije, no creo que aprendas mucho metido en esta casa conmigo, soy una abuelita que cuida de su familia, yo limpio, cocino los alimentos de mi familia, lavo y plancho la ropa, tejo. De vez en cuando escribo historias que me han pasado a mi, cuando era niña, o cuando era joven. También, comento situaciones que se me presentan en la vida ó temas que me son de interés. Mira, me dijo, tu eres la primera abuelita que he conocido, nosotros en mi planeta, no llegamos a vivir muy largo, nuestras vidas son bien cortas, lo más largo serán 50 años. En cambio sabemos que acá en la tierra la gente vive muchos años. Tienes razón, le dije, mi papa vivió 81 años, pero al final estaba muy enfermo. Mi madre tiene 89 años y yo tengo 66 años, si yo viviera en tu planeta, probablemente estaria muerta (en ese entonces, que me iba a imaginar que mi madre viviría hasta los 103 años y sigue andando para los 104).

Otra cosa que me he fijado, me dijo, es que no tienes esposo”. No, nunca me ha casado, le contesté, “¿Y entonces como te nació tu hija? le conté que yo vivia en Venezuela solita y estaba muy triste, entonces, decidí adoptarme un hijo o una hija, para compartir mi vida, y asi adopté una niñita, de 3 días de nacida que su mamá no podia cuidar, y desde ese dia ella ha sido mi hija muy querida. “Se vé que tu amas a tu familia, eso es muy lindo,” me dijo. En mi planeta la gente no demuestra su cariño a su familia ni a sus amigos. “Hay gente, en la tierra, que también es muy poco expresiva, le dije, depende de la región de donde seas. Los latinos somos muy expresivos y cariñosos, no somos tímidos cuando se trata de nuestras familias, nos estamos besamos y abrazamos todo el tiempo, a nuestros niños, a nuestros viejitos, entre amigos. También, somos medios gritones, nos gusta bailar, nos encanta la musica. ¿quieres escuchar musica”? “Bueno”, me dijo SHIRgo y puse en el tocadiscos un disco de Los BeGees, le encantó, le expliqué que habia muchas clases de musica, la verdad es que yo estaba confundida, ¿como es que su nombre sonaba a una tiza arañando la pizarra, y sin embargo le gustaba nuestra musica? ¿Como es la musica en tu planeta? le pregunté, ¿tu gente canta como nosotros? “Si cantamos, me contestó, pero nuestra musica tiene otros sonidos”. Un día mientras regaba las plantas en el patio, escuche a SHIRgo cantando “Staying alive”, y lo hacia bastante bien.

Otro día SHIRgo, me acompaño al mercado, todo le llamaba la atención, cuando vió una zanahoria, preguntó, “que es esto?”, una zanahoria, es una verdura, le dije, “¿como se come”, preguntó, le respondí, “primero la lavas, y te la puedes comer cruda, asi como está, también la puedes cocinar y comer en guisos “ entonces me pregunto “que es un guiso?”. “Es algo que comemos, puede ser un guiso de pollo y vegetales, y entre ellos le puedes poner zanahorias, arverjitas, papas, etc” Preguntó “¿Pollo es un animal?”,” si,” le conteste. “Entonces, dijo, no lo puedo comer. Nosotros no comemos animales, ellos son nuestros amigos”, te entiendo, le contesté, nosotros también tenemos gente vegeteriana y no comen más que verduras, quizas un pescado, pero nada más”. ¿que es un pescado preguntó, y lo lleve a la sección de pescados y al verlos se quedó como asqueado. ¿“Estan muertos”? preguntó, le dije “sí, ellos viven en el mar, y si los sacas del agua mueren”. “No me gustan que esten muertos” dijo tapandose los ojos. Le dije” a nosotros tampoco nos gustan que esten muertos, pero los necesitamos para alimentarnos, Dios puso a los animales para ayudarnos a vivir, le dije. Abrió los ojos como sorprendido y me dijo, “¿ustedes tienen Dios?” Si, le contesté,”un Dios muy bondadoso que nos ha creado el mundo maravilloso donde vivimos, que nos ha regalado todo lo que nos rodea para que seamos felices”. “Nosotros debemos tener el mismo Dios de ustedes, porque el Dios nuestro también es bondadoso y nos ama mucho” dijo. “Cuanto me alegro que tengamos algo en común”, le dije.

Esa noche hice estofado de vegetales sin pollo, le gusto a SHIRgo. Por cierto, cuando comia como perrito, yo le daba comida de perro, cuando comia como niño, comia la misma comida de nosotros. Esto me tenia confundida, o sea que al cambiarse a perro ó a persona, lo hacia completamente, con todos los organos del perro o del niño. Que complicado era nuestro amiguito.

Mis nietos le enseñaron a SHIRgo a jugar juegos en la computadora, los 3 se pasaban largos ratos jugando y riendose, se hicieron super amigos. Aveces SHIRgo se volvia perrito y se iban al parque a jugar pelota, que le tiraban mis nietos y el salia disparado y las traia de vuelta. El tiempo pasaba y SHIRgo se convirtió en otro miembro de la familia. Una vez le pregunte de su planeta, me dijo que su planeta era pequeño, tan chiquitito, que no estaba dividido en paises como nosotros en la tierra, todo su planeta era un sólo país, el se quedaba sorprendido que nosotros tuvieramos nuestro mundo dividido, que tuvieramos que tener pasaportes para ir y venir de un país a otro, le llamaba la atención, que tuvieramos guerras entre nuestros paises, que tuvieramos refugiados. Se preguntaba porque eramos tan raros. Cuando le pregunte “¿de que planeta vienes?“ Me contestó ¿”has escuchado de un planeta enano que se llama Ceres?” Ese es mi planeta, está localizado en un conjunto de asteroids entre Marte y Jupiter, su órbita esta dentro de la órbita de Nepturno . Era la primera vez que escuchaba ese nombre, asi que esa noche me metí en Google y saque la información de Ceres.

Un domingo cuando regresé de misa me estuvo averiguando de mis creencias religiosas, le conté que la mayoria de los hombres creian en Dios, entonces me preguntó ¿”si ustedes tienen un Dios en común porque se pelean?” Le conté que originalmente habia sólo Dios, el Dios del padre Abraham, y de Jacob, de allí salieron la religión Judia, la Musulmana y la Cristiana, pero por alguna razón, esas creencias que éstas religiones habian nacido hermanas bajo un sólo Dios Eterno, fueron olvidandose y el amor que podriamos tenernos entre estas religiones bajo ese Dios Eterno, ahora sólo sirven para separarnos, a tal punto que ahora nos matamos por creer en ese Dios de diferente forma. Todo lo que yo le contaba le hacia abrir los ojitos grandotes. “Tu mundo es muy raro, me dijo, bajo tu Dios y el mío todos somos hermanos ¿porque odiarnos? Le dije “es lo mismo que pienso yo”, pero en la tierra, no todos pensamos igual”. Hay gente que odia a la otra gente porque tienen la piel de otro color que la de ellos, ó porque sus ojos son diferentes que los de ellos, o porque hablamos en otra idioma. Como verás, le dije “los hombres de la tierra somos muy complicados, si sólo fueramos como ustedes”, que son seres de paz.

Un día estaba yo tejiendo y el se sentó a mi lado viendo lo que yo hacia. Estaba tejiendo una colcha de “pastillas”, ya tenia como 40 cuadraditos y me preguntó, “¿que haces?”, “quiero hacer una colcha” le contesté, “y viendo las pastillas que ya tenia lista, me preguntó, “¿son para pollitos chiquitititos?”, me dió mucha risa, “cuando tenga unos 80 cuadrados, los voy a pegar para hacer una colcha grande”, le dije, “jajajaja se reia, yo creí que eran para ratoncitos ó pollitos chiquititos, jajaja”.

SHIRgo terminó siendo mi gran compañero, todo el día se quedaba conmigo, me preguntaba a mi misma ¿que podria estar aprendiendo de nosotros, si mi vida era la simple vida de una abuelita ama de casa? Yo trataba de contarle cosas que pasaban en la tierra, tragedias naturales como terremotos, ó inundaciones. También le contaba como celebrabamos los Años Nuevos cada 12 meses, ó los Carnavales en Perú, mojandonos como locos y en Venezuela, donde la gente se vestia de “negritas” y que mi sobrina Elsita, cuando era chiquita y estuvo allá, les tenia miedo porque hablaban con la voz bien chillona. Todo lo que yo le contaba era una gran noticia para el. En otra ocasión se divirtió mucho cuando fué el cumpleaños de mi nieto Jesse y le compramos una torta de cumpleaños y le cantamos “Happy Birthday” en inglés y castellano. Esa vez cantamos 3 veces el “Happy birthday”, una para Jesse, otra para Isaac y finalmente para SHIRgo que también queria soplar las velas. Pensandolo bien, no teniamos muchas cosas que enseñarle a SHIRgo, pero estaba aprendiendo a ser miembro de una familia, el que nunca habia tenido una desde los dos añitos. También ahora nos daba besos y abrazos, y estaba aprendiendo a ser expresivo, si veian los chicos el basketbol, gritaba junto con mis nietos. (¿Que le irian a decir en su planeta Ceres que aparentemente era super ordenado y “medido” en todo sentido, cuando el se entusiasmara en algo y lanzara un grito? no quiero ni pensarlo

En un sábado del mes de junio, fuimos a ver el desfile military, que todos los años hacen en nuestra ciudad de Torrance, llevamos nuestras sillas plegables para sentarnos al borde de la ruta del desfile, mis nietos entusiasmados le contaban que ibamos a ver soldados marchando y aviones volando en formación en el cielo, y tanques y cañones. El también estaba entusiasmado, simplemente porque sus amigos lo estaban, pero no sabia que era un avion, ó un tanque ó un cañón ó un soldado. Ya venia el desfile, escuchabamos la musica de la primera banda militar. Y empezaron a marchar los soldados, la gente aplaudía, marchaban igualitos todos en batallones vestidos con sus uniformes militares. SHIRgo preguntó ”¿quienes son esos hombres?” Le contesté “son soldados”, “¿y que hacen ellos?” “Son parte de nuestras fuerzas armadas”, le conteste. ”que son las fuerzas armadas”? me preguntó “Son los soldados que van a las guerras para defender a nuestro país”, puso su carita triste, y preguntó ¿”porque tienen guerras?”, “por muchos motivos” le contesté. De pronto vinieron los tanques y los camiones militares jalando los cañones. “¿Y esos que son?” preguntó, y Jesse é Isaac le contestaron, con ese entusiasmo que tienen los chicos por los artefactos de guerras, “los cañones tiran unas bombas y cuando éstas explotan derrumban casas, destruyen las ciudades, matan a miles de soldados” entonces SHIRgo, se tiró en mis brazos y llorando grito, “abuelita, vamonos a la casa, vamonos a la casa”, asi que dejé a mi hija con mis dos nietos y les dije que me llamaran para venir a recogerlos, cuando el desfile terminara. SHIRgo estuvo calladito todo el camino, cuando llegamos a casa, me senté en la sala con el y abrazandole, le dije,” yo sé que estas sumamente disgustado por saber para que sirven esos aparatos infernales. “Yo te doy la razón, a mi también me disgustan. En ese desfile has visto la otra cara de nuestra civilización, dentro de nuestra cara de buenas costumbres y civilidad, hay un lado oscuro, generalmente iniciado por los hombres. Antes de ser civilizados, los hombres demostraban su virilidad, peleando entre ellos, cazando bestias. Luego aprendieron a usar las hondas, y los arcos y las flechas, y empezaron las guerras, comenzando por tratar de adueñarse del ganado de las otras tribus, ó para probar que eran más fuertes . El mundo ha tenido 2 guerras mundiales que han involucrado muchos de los paises del mundo con muertos en los millones de personas. Rezo que nunca más haya otra guerra mundial, pero a nuestros dirigentes les encanta gastar dinero en armas y bombas que son cada vez más destrutivas. Nuestros jovenes son lo primero que se llevan a pelear sus guerras, ahora hasta las chicas estan formando parte de esos regimientos. Te suplico, que no pienses que todos los que vivimos en este planeta tierra quieren las guerras. Yo diría que la mayoria de la gente quiere la paz, especialmente las mujeres, que perdemos a nuestros hijos y a nuestros esposos en las guerras. Rezo para que algún día haya paz en el mundo, te digo un secreto --quizas esto no pase cuando las mujeres sean las dirigentes del mundo, y los hombres se pongan a cocinar con sus mandilitos de blondas, jajaja se rio SHIRgo. “Cuando regreses a Ceres, piensa que nos falta mucho para ser como ustedes, un pueblo de paz, pero que acá en la tierra, hay gente que está rezando para conseguir esa ansiada paz.

Definitivamente, SHIRgo no estaba aprendiendo nada constructivo viviendo entre los humanos, tenemos demasiadas fallas como para empezar a enseñarle virtudes a otras razas. Creo que lo único bueno que aprendió SHIRgo, fue ser parte de una familia humana llena de amor y respeto (y tambien cantar las canciones de los BeeGees)_.

Pasaron varias semanas y una noche entró SHIRgo corriendo a mi cuarto, “abuelita, abuelita, despiertate” me dijo, yo prendí la luz y vi que eran las 3 de la mañana, asustada le pregunté “¿que pasa hijo, que pasa?”, me dijo “me acaban de avisar que hoy me van a venir recoger a las 5 de la mañana, tengo que estar en el parque cerca de la escuela listo.” “No te preocupes, le dije, dejame vestirme y te llevo”. Y asi, lo lleve al parque a las 4:30 am. le pregunte“ “¿Quien viene por ti?” me dijo “nuestra nave espacial y me recogerá con el rayo de luz transportadora”. Me quedé sorprendida y pregunté “¿tienen un rayo de luz que trasporta personas y cosas?” “ Si, abuelita”. (Si solo tuvieramos uno de esos en la tierra, sería el invento del siglo, ¡adios gasolina! pense). De pronto, vimos una luz que bajaba del cielo, “abuelita, ya están aqui” me dijo, nos dimos un abrazo, le dije “te vamos a extrañar, y creeme que lamento no haberte visto como realmente eres” me contesto “ya me vas a ver, abuelita”, y salio corriendo hacia la luz. Cuando estuvo debajo de la luz, empezó a elevarse, pero a la mitad de la subida, cambió de la forma de un niño a una figura de lo que parecia un adolecente, delgado, con piernas largas, que me hacia adios con sus brazos, yo le contesté el saludo, pero no era cualquier ser, era un ser de luz, que brillaba como una luz florecente en medio del amanecer, y luego desapareció.

Regresé a casa, mi tercer nieto se acababa de ir y ya lo extrañaba. Me esperaban preocupados en la sala, mi hija y mis nietos, les conté que habia llevado a SHIRgo al parque porque le habian avisado que vendrian por el. Les conté del rayo de luz transportador. Pero no les dije que SHIRgo era un ser de luz. Ese sería mi secreto, al menos hasta ahora que se los estoy contando a ustedes. Quizas, si es que todavia tenemos tiempo, nuestra tierra llegue a ser como el planeta de SHIRgo, lleno de seres de paz, luminosos como sus almas puras.

viernes, 22 de junio de 2018

Antarqui (cuento)

Antarqui (cuento)

Dice la leyenda que hace muchisimos años, en lo que ahora es el territorio peruano, vivia unas gentes que eran salvajes, se vestian con hojas de árboles, y cuando hacia frio con pieles de animales. Vivian en cuevas. Nunca se bañaban, y no tenian ni la más mínima idea de lo que era trabajar. Al ver todo esto el dios Sol, y su esposa Luna, se pusieron muy tristes, y quisieron darle una oportunidad a esa gente y enseñarles a comportarse como seres humanos, y les enviaron a dos de sus hijos, Manco Capac y su esposa Mama Ocllo. Un buen día la pareja salió del Lago Titiaca con las instrucciones de su padre el Sol, de ayudar a esos salvajes a portarse como hombres de bien. El dios Sol le dió una varita de oro a Manco Capac y le dijo “vayan caminando por esas tierras y donde les guste los sitios que visiten, traten de meter esta varita en la tierra, donde se llegue a hundir, allí construiran la capital del Imperio de Tahuantinsuyo.

La pareja caminó y caminó, por dias y meses, y en ningún sitio que les gustaba, se hundia la varita de oro, hasta que llegaron a este sitio donde se hundió, y entonces ellos supieron que allí tenian que construir la capital del imperio. Le pusieron a este sitio tan especial el nombre de “Cusco” que en el idioma quechua, significa “ombligo”. Yo averigué en “Google” cual es la distancia desde el lago Titicaca hasta Cusco, y es nada menos que 388 kilometros. Es decir que la pareja camino largo y tendido hasta llegar al sitio indicado.

Al llegar al Cusco, encontraron a la gente salvaje, que los miraban sorprendidos de verlos tan diferentes a ellos, Manco Capac traia el pelo corto, el cual se trasquilaba con unas navajas de pedernal, Este proceso de cortarse el pelo debió ser bien fastidioso y doloroso, porque ellos no tenian tijeras. También tenia unas oreja enormes, (por eso los españoles cuando llegaron al Perú, y vieron a los nobles del imperio, les pusieron de nombre de los “orejones”). Ustedes han visto que las chicas y las señoras de nuestro tiempo, se hacen unos agujeritos en el lóbulo de las orejas para ponerse los aretes, pués bien, Manco Capac y los nobles del imperio se hacian huecos en el lobulo de la oreja y se metian unos pedazos de madera redondos que hacian que el hueco de sus orejas sea más grande , y luego se ponian otro pedazo de madera más grande, y otra más grande, hasta que el lóbulo de la oreja era enorme y colgaba de la oreja. Esto daba la impression que la persona tenia una orejota. En esos huecos del lóbulo, los Incas se amarraban cintas de colores. Por otro lado, cuando Manco Capac y su esposa llegaron, a lo que iba a ser la ciudad del Cusco, estaban vestidos elegantemente con ropa de hilo, adornada con plumas de muchos colores, los pobres salvajes nunca habia visto tanta belleza.

Entonces la pareja les dijeron a los salvajes que, venian enviados por su padre el dios Sol. Manco Capac, iba a ser el primer Inca (que significaba Rey) y les iban a enseñar a cultivar la tierra, a tener rebaños de animales que les dieran carne y leche y pieles para hacerse abrigos, también les enseñaría a hacer casas, y templos, tambien vasijas y platos y demás cosas para vivir majo Su esposa Mama Ocllo, les enseñaria a las mujeres a hilar para hacer telas y hacerse buena ropa, también les enseñaría a tejer y a como cuidar y alimentar a sus hijos. Poco a poco, se corrió la voz que estos principes que habian llegado, estaban cambiando las costumbres de la gente y ahora estaban viviendo mejor, asi que los otros pueblos salvajes venian para que a ellos también les enseñen a vivir mejor.
Manco Capac y Mama Ocllo fueron buenos gobernantes y maestros, cuando iban a visitar los pueblos salvajes, nunca llevaban armas, más bien les hablaban con cariño, como lo hacen los padres a sus hijos, y poco a poco el imperio fué creciendo, no sólo en gente, sino también en extensión. Cuando Manco Capac murio, dejo a su hijo Sinchi Roca de Inca y el hijo siguió el ejemplo de su padre cuidando de su pueblo, en total fueron 13 Incas todos descendientes de Manco Capa y Mama Ocllo que mandaron en el Imperio de Tahuantinsuyo.

A medida que avanzaba el imperio en territorio, iban conectando los pueblos por medio del “Camino del Inca”, éste camino llegó a ser larguisimo desde Quito en Ecuador hasta el rio Maule en Chile. No sé cual fué el Inca que pensó en crear a un regimiento de jovenes corredores, para que corrieran de pueblo a pueblo por el “Camino del Inca”, llevando mensajes urgentes. A estos jovenes les llamaban “Chasquis”. Todos tenian que saber correr largas distancias, también tenian que tener muy buena memoria para aprenderse los mensajes que enviaba el Inca, porque los Incas no tenian escritura , asi que los jovenes debian aprenderse de memoria lo que Inca queria decir en sus mensajes. No tenian escritura , pero sin embargo, tenian un método de contar mediante unos cordones donde ellos hacian nudos de colores, estos cordones se llamaban “kipus” y dependiendo de los colores y los nudos, ellos apuntaban, por ejemplo, cuantas personas vivian en un pueblo, cuantos habian nacido, y cuantos habian muerto. Estos kipus los enviaban al Inca, donde los caporales del Inca, llevaban toda la información de la población del imperio. También llevaban cuentas de las cosechas que habian tenido en un mes ó un año. Como verán, los kipus eran una forma muy buena para llevar la contabilidad del imperio.

Como las distancias eran muy grandes, en cada ciudad habia un puesto, llamado tambo” donde habia un chasqui listo para salir corriendo hasta el proximo tambo, mientras el que acababa de llegar, descansaba. Como verán era un tremendo esfuerzo que estos muchachos ponian en su trabajo. Yo pienso, por ejemplo, que si uno de los chasquis no se memorizaba bien el mensaje del Inca, cuando llegara a destino, a lo mejor le pasaba lo que nos pasa a nosotros cuando jugamos al “telefonito”, que de tanto pasar de boca en boca, al final el mensaje termina siendo completamente diferente al verdadero mensaje. Tremendo problema tendrian, ¿verdad?

Uno de esos jovenes chasquis se llamaba Suray, cuando el Inca lo escogió para ser su chasqi, todo su pueblo se puso muy orgulloso de el, porque era un gran honor ser mensajero del Inca. Suray estaba muy emocionado cuando fué escogido, y se prometió a si mismo que seria el méjor corredor de mensajes del imperio. El muchacho estaba casado con una linda chica y tenia un hijito que se llamaba Antarqui que tenia como 4 añitos. Antarqui sabia que el trabajo de su papá era correr, y el queria ser igualito que su papá y también correr llevando los mensajes del Inca. Asi que asi chiquitito, se ponia a correr dentro de su casa. Luego empezó a correr alrededor de su casa, y finalmente terminó corriendo en parte del Camino del Inca que estaba cerca de su casa.

Cuando su papá llegaba de llevar los mensajes del Inca y pasaba unos días con su familia Antarqui le enseñaba a su papá lo rápido que sabia correr y Suray se ponia muy orgulloso de su hijito. Pasaron los años y Antarqi que ya tenia 12 años, pensaba que ya estaba listo para correr como chasqui. Cuando se lo dijo a su papá y le pidió que lo llevara a ver al Inca a ver si lo tomaban a el también. Suray pensaba que era demasiado joven, pero tanto insistió que se lo llevo al Camino del Inca a probar que tan buen era corriendo su hijo. Era un día de invierno y hacia frio, asi que la mamá de Antarqi le puso el poncho que ella misma le había hilado y tejido de muchos colores. “abrigate bien hijo” le dijo, y se fueron Suray y Antarqui a correr. “Vamos a ver que tal corres” le dijo Suray a su hijo. Y empezaron ambos a correr. Sin embargo, a pesar que Antarqui corria bien rápido, su papá lo ganaba en velocidad. Entonces Antarqui le dijo a su papá “ Yo creo que el poncho, no me está dejando correr bien, las puntas de mi poncho estan moviendose mucho”. “agarra con tus manos las cuatro puntas” le dijo su padre y éste obedeció y mientras agarraba las puntas subia los brazos. Entonces pasó algo incredible, al agarrar las 4 puntas inferiores del poncho y subir los brazos, el poncho se infló y empezo a subir y subir como un globo. “papá, papá, gritaba Antarqui, y ahora que hago?”. “Baja los brazos lentamente, pero no sueltes las puntas de tu poncho” le grito su padre. Al hacer esto, Antarqui empezo a bajar. Cuando ya estaba en tierra, Antarqui empezo a saltar todo entusiasmado. “¿Puedo hacerlo de nuevo, si?”. Su papá que todavia estaba sorprendido con lo que habia pasado, le dijo “No, otro día será, ahora no” y tomandolo de la mano, caminaron hacia su casa.

“Ya era hora que llegaran” les dijo la mamá de Antarqui “¿que tal corrió”, le pregunto a su esposo. Antarqui todo entusiasmado le contesto “ mami, yo volé como un condor por el cielo” “¿que? no me asustes” grito. Suray le contó lo que habia pasado y le pidió que, cuando pueda, le cosa las 4 puntas inferiores del poncho de Antarqui.

Al otro dia Antarqui con su poncho puesto, que ya le habia cosido su mama, fué donde su papá para pedirle volver a tratar de volar nuevamente. “ya mi mama me cosió las puntas del poncho, asi que no tengo que agarrarlas con mi mano” dijo. “Esta bien vamos, pero si por alguna razón vuelas nuevamente, no quiero que vueles muy alto” le contesto. Y salieron nuevamente al Camino del Inca. Entonces Antarqui empezó a correr y enseguida empezo a elevarse, “jajajaja”, se reía Antarqui “papá estoy volando, estoy volando”. Ya sabes, le gritó su papá, “no subas los brazos que te vas a ir para arriba. Si quieres ir para la derecha, baja el brazo derecho y sube el izquierdo. Si quieres ir a la izquiera, baja el brazo izquierdo y sube el brazo derecho, recuerda que para bajar, tienes que bajar los dos brazos, pero bien despacito”. Y por allí se fué volando Antarqui como un pájaro. Todo era tan distinto viendolo desde arriba, cuando subia un poco, inmediatamente bajaba los brazos lentamente empezaba a bajar de altura. Su padre lo miraba sorprendido, “seguramente el Inca, lo vá a tomar como un chasqui enseguida, tan pronto lo vea volando”, pensó. Luego dió un silvido y con el brazo le indicó a Antarqui que bajara.

Al otro día, Suray y Antarqui con su poncho puesto, fueron al palacio del Inca, a preguntarle si tomaría a Antarqui como su chasqui volador. El Inca no podia creerlo “¿Es verdad que este niño vuela? No puedo creerlo, a ver enseñame como lo haces” dijo. Salieron a los jardines del palacio y Antarqui empezó a correr, subiendo sus brazos, y empezo a ganar altura, cuando estuvo bastante alto, bajo los brazo rápidamente y como una lanza les pasó al Inca y a su papá por encima de la cabeza y subiendo los brazos nuevamente agarró viada mientras subia. El Inca, no podia creer lo que acababa de ver. El papá de Antarqui dió un silbido y Antarqui empezó a bajar. Cuando estuvo en tierra, el Inca entusiasmado le dió un abrazo. “Serás mi chasqui de emergencia” dijo.

Y asi fué como Antarqui empezó su carrera de chasqui volador. Sin embargo, fué una carrera de sólo duro 4 años, Antarqui empezó a crecer, y aunque probaron con otros ponchos más grandes, a medida que crecia, también ganaba de peso. Hizo dietas, y ejercicios, pero ya estaba muy grande y muy pesado que ya no podia volar, asi que cambió el vuelo por la de correr como los otros chasquis, y como era muy buen corredor, hizo muy buen trabajo. Mientras tanto, el papá de Antarqui, sigió su oficio de Chasqui y tuvo una carrera larga y muy honorable, cuando se retiró, el Inca le dió el título de “general de chasquis” y le dió una pensión muy generosa que le permitió vivir muy comodamente por el resto de sus días.

domingo, 17 de junio de 2018

La Casa


Hace unos días vi un documental en la televisíon del Estado de una señora cubana que nos hablaba de su vida y de su casa.

La historia empieza, tocando la puerta de una casona localizada en la Habana, barrio del Vedado, abre una señora de unos 80 años y nos hace entrar. Y nos empieza a contar que cuando se casó con su esposo, antes de Fidel ( la cámara apunta hacia una fotografía donde aparecen ella y su esposo recien casados) debo decir que ambos estan guapísimos en la fotografia. Nos contaba la señora, que cuando se casaron, ya habia muerto la mamá de su esposo, y el vivia con su papá y su hermana, por lo que el le pidió que en lugar de vivir en algún lugar separado, fueran a vivir a su casa, ya que su padre y su hermana se sentirían muy solos sin ellos. Asi que ella aceptó, y desde que regresaron de su luna de miel, habian vivido en la casa de la familia, donde su esposo nació y creció.

Cuando llegó Fidel la situación de la familia cambio, debido a que el suegro ya estaba retirado y el esposo que era ingeniero, a pesar de que tenia su propio negocio, empezó a tener problemas porque cada día se le hacia más dificil conseguir contratos para construir algo.

Asi fue pasando el tiempo y ellos que habian sido una familia importante en Cuba, fueron pasando penurias. Cuando ella le dijo a su esposo “porque no nos vamos a USA?” el esposo le dijo que” el nunca abandonaria a su padre y a hermana”, asi que se quedaron. Un buen día murió su suegro, y más adelante tambien murio su cuñada. Ella y su esposo se quedaron solos. Volvió ella a decirle "vamonos a USA” y el le contestó, “aqui en esta casa nací y aqui moriré”, y se quedaron.

En el año 2012, el esposo murió de un ataque al corazón y ella, que nunca pudo tener un hijo, se quedó solita. Sus hermanas de Miami la invitaron a que las visite aunque sea por un mes, y ella entusiasmada arreglo todo para irse, le encargo la casa a unos amigos, para que se la cuidaran mientras se iba a visitar a sus hermanas, pero una semana antes de partir, cambió de idéa y no se fué a ningún lado. El motivo de no irse a ningún lado, era que ella comprendió, que era la única que quedaba para proteger la casa, que tanto habia amado su esposo, “y si alguien me viera que salgo con mis maletas de viaje,hubieran podido creer que me estaba yendo definitvamente y no iba a regresar y hubiera podido perder la casa, porque casa que se queda vacia, casa que se agarra el gobierno”.

Entonces, se para delante de la cámara y nos dice, “les voy a enseñar la casa, pasen”. De pronto estamos delante de un “hall” enorme, en el centro hay una mesa antigua de madera increblemente bella, toda tallada. Con un tremendo florero en el medio con rosas artificiales. Probablemente, pense yo, cuando la familia tenia dinero, las rosas eran verdaderas. Luego la sigue la cámamara hacia la sala, también encontramos muebles viejos, pero que debieron ser finisimos cuando eran nuevos, en una esquina, hay un piano donde la hermana del esposo, probablemente, tocaba el piano en las tardes. En la mesita de la sala hay otro ramo de flores artificiales. Las paredes se estan descascarando, quizas porque nadie las ha pintado por años.

De la sala salimos a un jardin, quizas en los buenos tiempos, el jardin tenia cesped, flores y árboles, ahora sólo había árboles y maleza. Volvemos a la sala, y seguimos a la señora hasta la cocina. Es una cocina enorme, pienso que, probablemente, en los buenos tiempos, trabajaban la cocinera, el mayordomo y la doncella preparando los alimentos diarios, ó los bocaditos para las fiestas. La refrigeradora es vieja, la cocina también, posibles modelos de los años 50.

Llegamos a la oficina del esposo, allí vemos un escritorio enorme, y estantes con muchos libros, también hay una fotografia de ella y su esposo, y ella nos dice, “esta fué la última fotografia que nos tomamos, antes que el muriera” (estan sentaditos agarraditos de la mano).
Por fin se despide de nosotros y nos dice “en esta casa nació, creció y murio mi esposo, el amaba esta casa. Ahora vivo yo en ella y estoy presa”.

Apagué la tele y me metí en mi cama, no pude dormir, estaba preocupada por esa señora, quizas ese video es de hace varios años atrás y ella ya murió, y el gobierno confiscó su casa. O quizas ella todavia está viva, viviendo una vida solitaria, en esa casa de recuerdos, cuidando la casa que tanto amó su esposo.

lunes, 11 de junio de 2018

La Princesa Calva



Este el otro cuento que yo inventé para contarle a mi hija cuando era chiquita, 'lo he tenido en mi cabeza por casi 40 años.

Hace muchisimos años, habia un reino muy lejano que se llamaba “El Reino de los Arco Iris”, se llamaba así, porque todos los días del año, salia un arco iris para adornar su cielo. Era un país feliz, porque nunca habian tenido guerras, tenian un buen Rey y una Reina muy bondadosa. Sin embargo, a pesar que el Rey y la reina eran felices les hacia faltaba un hijito para completar su felicidad. Un buen día, despúes de casi 10 años de casados, la Reina le avisó a su esposo que iban a tener un bebé. El Rey estaba tan contento que mandó tocar las campanas de todas las Iglesias, para que todo el mundo supiera la buena noticia.

Y asi, les nació una nenita preciosa, a la que le pusieron el nombre de Linda Flor, era una nenita muy juguetona y sonriente, sus papás estaban chochos con ella y todo la gente del reino se alegraba de verla cuando sus papás la sacaban a pasear en su cochecito, por el parque que rodeaba el palacio donde vivian. Linda Flor fué creciendo y con ella su belleza, era una niña muy linda, tenia pelo rubio que su mamá, le cepillaba todos los dias para que brille como el sol.

El problema fué, que a medida que Linda Flor crecia, y toda la gente le decia lo linda que era, ella se fué creyendo que era la chica más linda del reino y del mundo entero. El día que cumplió 15 años, los papás de Linda Flor le dijeron que iban a hacer una gran fiesta en su honor, y que iban a invitar a todos los chicos y chicas del reino a su fiesta. También dijeron que para que no hubiera chicas ó chicos que no tuvieran trajes de fiesta, les iban a comprar a todas las chicas un traje igualito al de la princesa y a los chicos un traje de principe, azul con adornos dorados parecido a los trajes que usaba el Rey cuando era jovencito. Cuando Linda Flor escucho la noticia le dió la pataleta “No, gritaba, yo soy la dueña del cumpleaños y soy la Princesa, yo no me voy a vestir igual que las otras chicas!” Pero sus papas le dijeron “si no quieres la fiesta, no importa, no te la celebraremos”, Linda Flor queria la fiesta, no sólo porque era su cumpleaños, si no porque queria que todos le admiren su belleza. Nadie, se habia dado cuenta – hasta ese momento – que Linda Flor se habia convertido en una vanidosa, creida de sí misma. Como el vestido de la princesa iba a ser el mismo que todas las chicas invitadas, entonces ella le pidió a su mamá que le preste a su peluquera, para que le haga un peinado precioso. La peluquera de la reina vino y al ver el pelo rubio tan lindo que la princesa tenia, le dijo “Su majestad, porque no se deja usted el pelo suelto, tiene una cabellera tan bonita que todos se van a quedar admirados de su belleza”. Entonces, Linda Flor empezó a gritar “Mamá, tu peluquera no quiere peinarme. Dile que me haga un peinado precioso”. La peluquera no tuvo más remedioque hacerle un peinado, aún pensando que mejor le hubiera quedado su pelo suelto
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Y llegaron los invitados las chicas vestidas como princesas y los muchachos como principes. El gran salon estaba adornado con muchas flores, en el comedor habian mesas y mesas llenas de sandwiches, dulces, tortas y pasteles, todo se veia riquísimo. Entonces, empezó la musica y muchos de los chicos, corrieron a sacar a bailar a la princesa que estaba muy bonita. Pasaron las horas y la fiesta se acabó, todos estaban muy contentos porque la fiesta fué muy alegre y habian bailado y comido mucho y estaban muy cansados.

Cuando subió a su cuarto, Linda Flor estaba enojada, “¿Hija, que te pasa, acaso no te divertiste en tu fiesta?” le pregnto su mamá. “No me divertí nada, todos los invitados eran unos tontos, nadie se fijo en mi peinado, y como todas teniamos el mismo vestido, tampoco me admiraron nada” dijo enojada Linda Flor. Su mamá escuchaba hablar a su hija, pensando “que necia se ha vuelto mi niña, ella que de pequeñita era tan buena, ahora es una engreida vanidosa” y se fué a su habitación para hablar con su esposo. El rey escucho a su esposa y le dijo “Creo que tenemos un problema con esa niña, vamos a ver como la hacemos cambiar”.

Al día siguente, el Rey mandó llamar a su prima que era una hada del bosque, y le dijo “Necesito tu ayuda, querida prima, mi hija cuando era pequeña era buena y educada, ahora que es una adolecente, se ha vuelto malcriada, vanidosa y egoista, podrias ayudarnos a bajarle los humos a esta niña?” El hada se sonrió y le dijo, "Muchas veces pasa esto, cuando engreimos a nuestros hijos y no les pedimos nada a cambio” El Rey pregunto “¿Como que? por favor dime”. El hada dijo “Como pedirle a los hijos que sean respetuosos con todo el mundo, que ayuden en algo, ó a alguien, que sean compasivos, que no crean que se lo merecen todo, ya tendrás una idea en lo que han fallado ustedes, ¿verdad"? El rey le contestó, “tienes mucha razón, prima. Ahora necesito que me dés un remedio rápido para mejorar esta situación.El hada estirando su mano le entregó una plumita y le dijo “Esta noche, cuando tu hija esté durmiento, pásale esta plumita por el pelo”. Lo que vá a pasar es temporal asi que no te asustes. El resto se vá a arreglar solo ”, se dieron un abrazo y el hada se fué.

El Rey le habló a su esposa y ambos esperaron la noche para pasarle la plumita por el pelo de la princesa. Y así lo hicieron. Al día siguiente se despertaron con un grito de Linda Flor que se escuchó por todo el palacio. Ambos padres salieron corriendo.“¿Que me ha pasado?" gritaba la princesita, estoy horrible sin pelo”, buaaaa, lloraba. Sus padres se hicieron los que estaban alarmados, pero Linda Flor ni se dió cuenta. Estaba enojadísima, y daba de gritos como una loca. El rey abrazó a su hija y le dijo, “ya todo esto pasará, hija, calmate. Le voy a pedir al medico un calmate para que te calmes un poco”. “No, grito la princesa, no quiero que nadie me vea tan fea como estoy, me quiero ir de este palacio, no quiero que nadie me vea”. Su papá, le pregunto ¿y donde quieres irte?” “Mandame a nuestra casa de campo en el bosque, pero no me quiero quedar en la casa grande, que me arreglen una de las casitas de los empleados”.

Así fué que Linda Flor se fué a vivir a una de las casitas de los empleados de la casa de campo de sus padres. No se llevó ninguno de sus vestidos lindos que tenia, sólo se amarró un trapo en la cabeza y salió del palacio en pijama. Cuando llegó a la casita del bosque su “nana” que la habia cuidado cuando ella era chiquita, la recibió con mucho cariño, y le dió un abrazo, y Linda Flor se puso a llorar. Al día siguiente, su nana le trajo unos vestidos que habian sido de su hija, pero lo pensó muy bien antes de llevarselos porque eran muy sencillos, de esos que usaban las campesinas del bosque.Como Linda Flor no tenia nada que ponerse, se los agradeció, mientras pensaba, “total nadie me va a ver metida en medio del bosque”.

Poco a poco, Linda Flor se fué acostumbrando a vivir en el bosque, aveces se salia a caminar y se encontraba con niños jugando con pelotas de tela porque eran muy pobres para tener pelotas de verdad. Asi que le envió a su mamá una nota que por favor le enviara pelotas y juguetes para sus amiguitos. Y su mamá le envió una caja llena de muñecas y pelotas y otros juguetes para los niños, amiguitos de su hija. Apenas llegaron los juguetes Linda Flor los empezó a repartir y se acabaron bien rápido porque cuando los chiquitos supieron que Linda Flor estaba regalando juguetes, todos los niños del pueblo vecino vinieron también. Como sus amigutos estaban vestidos cn ropitas viejas y algunas les quedaban chicas, ella volvió a pedirle a su mamá que le enviaar ropitas para sus amiguitos y la reina le envió como 10 cajas llenas de ropita para los niños, desde bebitos hasta 14 años. Cuando Linda Flor les aviso a sus amiguitos que les tenia ropita para todos, vinieron corriendo, y también vinieron las mamás con sus bebitos y todos se fueron con su ropita nueva muy contentos.

Otro día, Linda Flor acompañó a su nana a visitar a una amiga que estaba muy enferma, era una viejecita que vivia muy lejos para ver al doctor y cada día se ponia peor, asi que Linda Flor volvió a enviarle una nota a su mamá, que necesitaba que enviaran unos médico y unas enfermeras y que podian instalar un hospital en la casa grande del bosque. Entonces, Rey envió a uno de sus Ministros y un montón de trabajadores y cambiaron la casa del bosque en un hospital. Que contenta estaba Linda Flor de ver que sus amigos y sus familias ahora tenian un hospital donde podrian ir a curarse cuando estaban enfermos. La primera paciente del hospital fué la viejecita amiga de su nana.

Con todo lo que estaba haciendo para ayudar a sus amigos del bosque, casi se habia olvidado que no tenia pelo. Ese dia ella conoció a un joven muy simpatico, que no era guapo, pero tenia una sonrisa muy bonita que le gusto a Linda Flor y se hicieron amigos. Cuando el muchacho le preguntó su nombre y ella dijo Linda Flor, el muchacho le dijo que era un soldado que habia venido de su cuartel a visitar a sus padres. Sabes, le dijo el, "tienes el mismo nombre que la princesa” y ella se puso rojita porque no queria que el supiera que ella era la princesa. Otro dia, su nuevo amigo que se llamaba Andrés, le preguntó. “¿Porque te amarras la cabeza con ese pañuelo, acaso no tienes pelo?” Y ella salió corriendo llorando. Andrés corrió detras de ella y le pidió perdón. “No queria ofenderte, le dijo, no importa si no tienes pelo, tienes un buen corazón y eres muy bondadosa, eso es más importante que una cabeza llena de pelos. Linda Flor se empezó a reir y entre risas y lágrimas caminaron hacia la casa de Linda flor.

Ya habian pasado casi 10 meses desde que Linda Flor abandonó su palacio, y sus padres querian verla, asi que un día se presentaron en la casita donde vivia Linda Flor. Que felices se pusieron sus padres y ella de volver a verse. Linda Flor les contó que tenia muchos amigos, grandes y chiquitos, también les pidió que deberían de hacer escuelas en sitios tan lejanos como el bosque. Los papás de la princesa, casi no la reconocian, habia cambiado nuevamente a ser una chica bondadosa y dulce, estaban tan felices. También les presentó a su amigo Andrés, como era muy simpatico, les cayó muy bien a los Reyes. Esa noche la nana preparó una cena muy rica y los reyes comieron con su hija, la nana y Andrés que tenia que volver a su cuartel.

Al día siguiente cuando Linda Flor se despertó, se dió cuenta que debajo de su trapo de la cabeza le salian unos pelitos rubios, entonces se acercó al espejo, se quito el trapo y vió que su pelo le estaba creciendo. Asi que se fué corriendo adonde sus padres para darles la buena noticia. Los reyes estaban muy contentos, “ahora podrás regresar al palacio con nosotros”, le dijeron, pero ella les dijo que “todavia no se queria regresar porque habia muchas cosas que hacer en el bosque”.

Linda Flor se quedó trabajando en el bosque, hizo más escuelas, parques con juegos para los niñós. Casas para cuidar viejecitos y niños huerfanos. Estuvo tan ocupada que no se habia dado cuenta que habian pasado más de 6 meses. En eso regresó Andrés del cuartel, cuando se vieron Linda Flor y Andrés se abrazaron y se dieron un beso. Ella le tuvo que contar que ella era la princesa, el ya lo sabia porque los papás de Linda Flor se lo dijeron la noche que comieron juntos. Entonces Linda Flor pensó que ya era hora de regresar al palacio porque ella y Andrés querian casarse.

Fué una boda muy linda. Invitaron a todos sus amigos del bosque. Ella se escogió un vestido muy sencillo y Andrés se veia muy guapo con su uniforme de soldado. Fueron muy felices, tuvieron 3 hermosos hijos y nunca se olvidaron que siempre hay que ayudar a quien lo necesite, ya sea si eres un Rey ó simplemente un soldado.

miércoles, 6 de junio de 2018

Cuando yo era chiquita


Hoy me desperté pensando en cuando era chiquita, lo estoy escribiendo porque me gustaría que lo leyera mi hija y se los contára a mis nietos, que no hablan, ni leen castellano.

Generalmente todos pensamos que nuestro ayer fué mejor, sobretodo el tiempo que fuimos pequeños nos parece lindo, porque en ese tiempo nuestra única obligación era ser obedientes, no hacer mucha bulla, no pelearse con los hermanos ó hermanas, y finalmente la más dificil de todas para mi, comer toda la comida que nos ponian delante.

No recuerdo cuando nació mi hermana Mali, nos llevamos únicamente un año y medio, asi que casi, casi crecimos como melliza. Sin embargo, si me acuerdo cuando nació mi hermana Elsa. Viviamos en Jesús Maria, en una casa que era tan bonita, que hasta ahora podría dibujarla, cuarto por cuarto. Mi hermana Elsa nació el mismo día en que mi hermano cumplió 10 años. Ese dia, nadie se acordó de el porque mi mamá se demoró todo el día para dar a luz. Como a todos sus hijos, mi mamá dió a luz en nuestra casa, asistida por una señora de ojos verdes que se llamaba Deborah. Yo tenia 4 años, me acuerdo de todo tan clarito. Mi hermana Elsa era tan chirriquitita, y tenia un montón de pelo que se le paraba en su cabecita, tambien me acuerdo que cuando la ví pense que tenia la nariz chata. En ese entones, la cigüeña traía a los bebes, asi que no sabia que la pobre habia salido de la barriga de mi mamá, por un canal bien apretado.

Mi mamá siempre fué una mamá dedicada a sus hijos, para ella eramos sus pollitos y nos cuidaba como si fueramos delicados huevitos. Nuestros padres nos daban amor a manos llenas. Mi padre cuando llegaba del trabajo, mientras leia su periodico, nos dejaba que le hicieramos rulitos en su cabeza, y como tenia el pelo ondulado, los rulitos salian bien lindos. También jugabamos un juego bien tonto, pero que nos hacia reirnos a carcajadas. Nos poníamos una toalla en la cabeza y nos ibamos donde mi papi y le deciamos “soy la señora del cerro”, entonces mi papá nos preguntaba ¿señora y que come en el cerro? y nosotras contestabamos “papa con papa”, a veces contestabamos “carne con carne”, ó cualquier otra comida, pero siempre era duplicada, nunca se nos ocurrio decir por ejemplo, “arroz con carne”, creo que ese era el chiste del juego. Sin embargo, mi hermana Elsa, que era la más atrevida, una vez dijo que la Sra. de los cerros, comia "caquita con caquita y moco con moco"

Mi mami me decia que, como yo siempre era la última en terminar de comer, era una vaquita vieja demorona. Todo el mundo me ganaba comiendo, sin embargo cuando empecé a volar, se me acabó el problema, porque comiamos entre servicios, asi que a comer rápido, muchas veces estabamos aterrizando y todavia estabamos recogiendo bandejas. ¡Jajaja, ahora cuando como, yo le gano a todo el mundo!

Nunca nos falto nada, sin embargo, a pesar que la situación de nuestra familia era bastante holgada, nunca tuvimos demasiado tampoco. Mis padres eran austeros. En la navidad Papá Noél nos traia un balde y su lampita para la playa, quizas una nueva muñequita y también un juego de té, que en entonces los hacian de porcelana y se nos rompian. Para nuestros cumpleaños, tambien era igual, un juguete que nosotros mismos pediamos y chau. Cuando empezamos a ir al colegio, nos hacian una fiestecita con sandwiches, pastelitos, chocolate caliente, gelatinas y una torta para soplar nuestras velas. Era una época austera, no porque no tuvieramos, sino porque era la forma que eramos los peruanos en ese tiempo. Los regalitos de cumpleaños que nos regalabamos entre las amiguitas generalmente eran un pañuelito bordado ó con blonditas, también nos regalabamos, libros de pintar, cajas de colores marca “Mongol”, una vez una amiguita me regaló un prendedorcito que tenia una estrella dorada con sus rayos que tenia escrito “Que ella te guíe”. Lo llevé prendido en mis abrigos por años.

Hablando de abrigos, nos vestian a las 3 chicas igualitas, toda la ropa que mis papás nos compraban eran multiplicadas por tres. El problema era para mi hermana Elsa que como era la más chiquita, siempre tenia el mismo abrigo por largo tiempo, porque cuando yo crecia, el mio se lo pasaban a Mali, y el de Mali pasaba a Elsa, asi que un día me acuerdo que se quejó llorando “Asi no vale, el abrigo de Pochi se lo pasan a Mali, y el de Mali me lo dan a mi, y luego Pochi y Mali tienen abrigos nuevos yo sigo usando el abrigo viejo de Mali y luego el abrigo viejo de Pochi, todo porque soy la más chica”. Pobrecita tenia razón. Pero al menos el de ella se lo regalaban a una chiquita pobre.

En cuanto a los zapatos, cada una tenia 3 pares de zapatos, uno para el colegio, otro para salir a la calle y otro par para jugar .En los veranos nos compraban sandalias

También me acuerdo que mi mamá nos hacia unos mandilitos, para que no ensuciemos nuestra ropa, siempre eran del mismo modelo, con bobos y blondas en los hombros y una pretina que en la parte de atrás se convertía en cinturón para amarrarse con otro lazo. Eramos puro lazos, porque en ese entonces peinaban a las chicas con tremendos lazos. Teniamos tantos lazos en la cabeza,y en la ropa, que pareciamos mariposas listas para salir volando.

Me acuerdo también que en las tarde de invierno, mi mamá nos hacia avena con chocolate, mucho tiempo después, eso era lo que yo me preparaba en Caracas cuando me sentia sola, era para mi, en ese tiempo, lo que los gringos llaman “confort food”. Luego se los he preparado a mi hija cuando era chiquita y a mis nietos, a todos nos gusta!

Cuando nos mandaron internas al Beata Imelda, los sábados a medio día que saliamos, llegabamos a la casa y encontrabamos que Elsa se habia adueñado de todos nuestros juguetes, como se habia quedado sin nosotras, se creia que era hija única, asi que cuando llegabamos nosotras, le daba la pataleta de compartir a nuestros padres y la casa entera con nosotras. Estaba tan engreida que, cuando nos sentabamos a la mesa a comer, y la mirabamos, se ponía a llorar “porque la estabamos mirando” (y no lo van a creer, mi mama nos pedia que por favor no miraramos a nuestra hermanita). Nosotros nos vengabamos de ella, jugando entre nosotras y no jugabamos con ella, entonces ella iba llorando donde mi mamá para que la dejemos jugar con nosotras.

Hablando de jugar, cuando no estabamos internas, en las tardes nos saliamos a la calle a jugar con nuestras amiguitas y jugabamos a la ronda, a las estatuas, al anillo perdido (Aqui la perdi, aqui la encontré). La pasabamos tan divertidas, aveces sacabamos a nuestras muñequitas y jugabamos a las mamás. En ese entonces los chicos jugaban al “Estaba don Juan” y nosotras lo aprendimos también y teniamos nuestra piedrita. También pintabamos “mundos” en la acera y saltabamos como grillos, nos buscabamos piedras chatas que al tirarlas no rebotaran.

De vez en cuando nos enfermabamos, y para entretenernos, porque no habia TV, mi mamá nos prestaba su catálogo de Sears y también los albumes de fotografias. No era tan malo enfermarse, el problema era que cuando uno caía, caíamos uno por uno ¡todos! sarapión, varicela, tos convulsiva, lo único que nunca nos dió fué paperas.

A mi padre le encantaba llevarnos al circo, la primera vez que fuimos yo tendria como 5 años y vi como un payaso le pegaba a un enanito, con esos palos que, probablemente no duelen pero hacen un montón de bulla, y el enanito cayo al suelo y dijo mi papa que yo grité “el payaso mató al enanito” y me desmayé. Otra vez nos llevo al bombero torero, y alli ví que le metieron a un toro unas varillas é inmediatamente le salió sangre y otra vez, me desmayé, demás está decirles que desde esa vez, me vacuné contra los toros, que crueldad! Otra vez, jugando a la casita con las sábanas que estaban cambiando, la chica del servicio me pisó un dedo de mi mano y nuevamente me volvi a desmayar. Mis hermanas me tomaban el pelo y cuando se enojaban conmigo me decian “Ay, la desmayada”. Gracias a Dios, la desmayadera se me fué pasando, hasta hace poco que me he desmayado 3 veces por que me deshidráto. Pero he aprendido mi lección y ahora tengo unas botellotas de agua en mi cuarto, y en la cocina y como son tan grandes de inmediato las veo y me sirvo un vaso de agua.

También me acuerdo que mi papa nos llevó a ver el patinaje en hielo, que lindo patinaban, que linda la musica y los vestidos. Muchos años despué, en la ciudad de Mexico, todas las chicas de nuestra tripulación nos fuimos a patinar en hielo, yo me acordaba lo lindo que vi patinar a los gringos cuando era chiquita, jajaja, es super dificil, no creo que podiamos dar un paso sin caernos. Luego cuando que aprendimos alguito, podiamos avanzar poquito a poco, pero entonces los tobillos nos dolian a diablos. Cuando regresamos al hotel nos dolian los tobillos y las sentaderas, felizmente teniamos otro día más de estadia para recuperarnos.

Cuantos recuerdos, y si se dán cuenta, nuestra vida era linda porque nos sentiamos amados por nuestros padres, y porque nunca nos llenaron de cosas, ni de juguetes, ni de ropa, todo lo que nos dieron fué suficiente y razonable. Me dan pena los chicos modernos que demandan, ya no piden, y lo peor es sus padres les dán todo, como si fuera obligación de darles y darles. Ahora los chicos ya no van al circo, ahora van a ver a Ariana Grande a $200.00 por persona. Ya no salen a la calle a jugar con sus amigos, tampoco leen, la moda de hoy es ser exclavos de sus teléfonos celulares. ¡Que pena!