miércoles, 16 de septiembre de 2015

La bondad no tiene nacionalidad

Cuando mi hermana Elsa trabajaba en Panagra, y yo volaba en APSA, se nos ocurrio tomar nuestras vacaciones juntas, e irnos a conocer el mundo, viajamos a San Francisco y luego de visitar un dia a nuestro hermano y a su familia salimos en Panamerican a Tokio, el viaje se llamaba el “vuelo del arco iris”, no sabiamos porque se llamaba asi, hasta que llegamos a Alaska, todo el vuelo desde Anchorage a Tokio, estuvo acompanado de un precioso arco iris.

Nuestro viaje fue lindo, Tokio, Hong Kong, hasta que llegamos a Delhi, yo no queria ir a Delhi, pero a mi hermana Elsa le fascina todo lo que sea esoterico, y mas esoterico que India, no creo que haya. Cuando hicimos nuestra reservaciones de hotel en Delhi, nos dijeron 3 dias unicamente, porque tenemos una convencion mundial de medicos y todos los hoteles de Delhi estaran al tope, esta bien dijimos 3 dias es suficiente.

El aeropuerto de Delhi esta lejos de la ciudad, una vez que los pasajeros pasamos la aduana, un autobus nos fue repartiendo a nuestros hoteles. Dormimos bien rico, tomamos desayuno y luego a pasear, la ciudad se veia limpia y ordenada, por donde ibamos habian rastros y detalles de los ingleses que una vez colonizaron India, vimos un fuerte de ladrillos rojos enorme, probablemente construido por los ingleses, nos paseamos por un mercado y compramos varias pequenos recuerdos de nuestra visita a India. Tambien vimos un monton de vacas todas adornadas con guirnaldas de flores y pintadas de colores, aparentemente nadie es dueno de ellas y estaban libres de irse a donde les diera la gana y la gente las alimenta, al parecer en India creen que estos nobles animales son sagrados. Paseamos, paseamos y esa noche estabamos molidas de tanto explorar y caminar como locas.

Para el segundo dia teniamos reservaciones para irnos a Agra a ver el Taj Mahal, el camino fue larguisimo, la campina india es triste, no tienen muchos arboles, vimos las casitas de barro de los campesinos, y tambien vimos muchas senoras sentadas en el suelo haciendo una especie de discos de escremento de animales mesclado con paja que ponen a secar y luego, cuando estan secos, los usan para cocinar como si fuera carbon. Tambien vimos por el camino, una pira donde estaban cremando un cuerpo. Por fin llegamos, yo siempre crei que el Taj Mahal era enteramente blanco, pues no lo es, a medida que te vas acercando al edificio, ves que esta decorado con piedras semi preciosas de todos colores, es increiblemente bello, cuanto debe haber amado a su esposa muerta el noble que lo hizo construir. Dicen que en las noches de luna la gente va a visitar el Taj Mahal porque es impresionante su belleza bajo la luz de la luna.

En la entrada habian unos hombres alquilando unas fundas para los zapatos, ya que como es una tumba hay que guardarle respeto, mi hermana Elsa le dijo al uno de los hombres, “entonces que todo el mundo se saque los zapatos en senal de respeto, ponerse una funda es una hipocrecia” y ambas nos sacamos los zapatos y entramos (cuando no las Carcovich siempre pelando por las causas injustas). Que belleza, que maravilla, cada pedacito de este edificio es una obra de arte. Gracias a Dios que nos dejaron tomar fotos (aunque que siendo tumba no deberiamos?, no se). El viaje de regreso nos la pasamos durmiendo cansadas, esa noche comimos y a la cama).

El tercer dia paseamos un poquito mas, yo me compre un mantel precioso todo bordado a mano, que hasta ahora tengo, y nos fuimos corriendo al hotel para hacer nuestras maletas, ya que nuestro vuelo salia esa tarde. Cuando llegamos a la oficina de Panamerican, nos salieron con la noticia que el vuelo habia llegado con una averia y que no saldria hasta el otro dia. “Porca miseria” y ahora donde ibamos a pasar la noche, ya todos los hoteles estaban llenos al cupo. Al vernos tan preoupadas, el joven del mostrador nos dijo,”esperen sentadas alla, que tengo una idea de como ayudarlas”. Asi que esperamos como hasta las 7 de la noche cuando ya no habia gente en la oficina y el joven se nos acerco, miren, nos dijo, yo soy quien cierra la puerta en la noche y la abre en la manana. Las voy a dejar dormir aca, en la oficina del gerente que tiene dos sofas bien comodos, pero las voy a tener que dejar encerradas con llave hasta manana tempranito. No importa, dijimos, al menos no vamos a dormir en la calle. Y asi fue, nos deseo una buena noche y se fue cerrando la puerta con llave.

Nos dirigimos a la oficina del gerente, era una oficina bien elegante con dos sofas (como nos habia dicho, super comodos). Solo teniamos nuestras maletitas de mano, ya que nuestras maletas ya las habian pasado para el vuelo de manana. Junto a la oficina habia un bano regio, nos lavamos los dientes, la cara y nos tiramos a dormir en los sofas, pero no podiamos dormir porque hacia un frio horroroso, el aire acondicionado estaba al maximo y no encontramos el control por ningun sitio. Asi que nos ibamos a congelar toda la noche, hasta que vi las cortinas, eran pesadotas, asi que con la ayuda de mi hermana, movimos una mesita, me subi en ella y descolgue las cortinas una para cada una y a dormir se ha dicho.

Con la preocupacion de que nuestro amigo vendria temprano, creo que nos despertamos como a las 5 de la manana, volvi a subirme en la mesita y volvi a colgar las cortinas, nos fuimos al bano y nos arreglamos, dejamos todo en orden y limpiecito. Cuando nuestro joven amigo vino, como a las 8 de la manana, ya estabamos listas sentaditas en la oficina de afuera esperandolo. Nos vino trayendo desayuno, cafe con panecitos dulces. Dios lo bendiga por la ayuda que nos dio, nos cuido como si fueamos sus hermanas, sin siquiera conocernos. Cada vez que me acuerdo de esta aventura, le pido a Dios que lo bendiga, ya debe estar “viejuco” como nosotras, espero que su vida haya sido muy feliz, porque tiene un corazon de oro, lleno de bondad.

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