miércoles, 14 de marzo de 2018

Todas las casas donde he vivido

Hace 31 años que compramos esta casa, que esta en un condominio, los habitantes de este condominio eran los dueños originales, que compraron estas casas en 1965, cuando estas casas se vendian por alrededor de $40,000.00 (que en ese entonces era fortuna). Como eran los dueños originales, por supuesto ya eran viejos. Cuando nos mudamos, los viejos nos miraban como diciendo “¿quienes son ustedes, que han venido a vivir a nuestro condominio?”. En el medio del condominio, los viejos tenian un “putting green” es decir un espacio bien grande con pasto, donde practicaban su juego de golf. Habian muy pocos niños, mi hija de 9 años era una de ellas, a veces se juntaba con las otras dos ó tres niñas que vivian acá, se iban al espacio con pasto y jugaban a las casitas, se llevaban sus muñecas y entonces una Sra. que vivia al frente del espacio verde, las botaba, muchas veces les decia malas palabras, y las chiquitas salian despaboridas, asustadas. Un día se llevaron a la Sra. a una casa de salud mental porque, probablemente, tenia demencia. Su casa la arreglaron y la vendieron a una familia japonesa, que posteriormente tuvo una bebita, que ahora es una joven muy linda y educada. Una vez la junta directiva nos citó a los padres de las 3 niñas porque alguno de los viejos (que debo decir ya estaban super viejos como para jugar golf), y nos pidieron que nuestras hijas no se acercaran al “putting green” porque ese era un espacio únicamente para ser usado por los “golfistas”. Entonces yo pregunté, ¿y donde van a ir nuestras hijas a jugar? Uno de los viejos dijo “que vayan al parque” (el parque queda a 2 cuadras de nuestra casa). Asi que tuvimos que pedirles a nuestras chiquitas que se quedaran en nuestra casa o en las casas de las otras dos, de manera de no molestar a los viejos.

Sin embargo, a medida que pasaron los años, los viejos se mudaron a otros lados, vendieron sus casas y vinieron familias jovenes con hijos pequeños que, poco a poco, llenaron el condominio de risas y gritos. Nos tomo como 20 años para dejar de ser “las nuevas” en el condominio. Poco a poco, los antiguos dueños, probablemente, vieron que mi hermana y yo eramos serias y decentes y que nuestras hijas (que admito eran bullangueras, eran tambien buenas chicas). Asi que aparentemente, fuimos, finalmente, admitidas en la comunidad.

Les cuento todo esto, porque hoy me puse a pensar en las casas que he vivido desde que nací, que son un montón, me acuerdo desde que tenia 5 años, viviamos en Jesús María, en una casa nuevecita, alli nació mi hermana Elsa, era una casa bien bonita con un patio de locetas rojas y dos escaleras, una dentro de la casa y la otra escalera subia del patio al segundo piso que también era de locetas rojas que mi mami adornó con macetas de geranios rojos, no lo sabia entonces, pero ahora sé que sé parecia a una escalera de una casa española.

La segunda casa que me acuerdo, era nuestra casa embrujada de Los Platanos, (Chosica) a 39 kilometros de Lima, de verdad penaban en esa casa. Buenos sustos nos hemos llevado en ella. Mi mami llamó el padre de la iglesia y éste nos dijo que quizas era un alma que no habia recibido sepultura cristiana, y le construyeron la casa encima. Esa casa era enorme, todos los domingos venian nuestros familiares, mi padre que era un artista cocinando, nos preparaba unos banquetes. Al fantasma, creo que le gustaba la gente, porque nunca se manifestó mientras nuestra familia venia los domingos. Luego nos fuimos al internado en Texas, y cuando regresamos, mi mamá (cansada del fantasma) habia vendido la casa y comprado otra en Miraflores.

Fijense como es la vida, mi hermano que vivia en San Francisco, un día metió a su esposa é hijos (3, dos chicas y un chico) en un avión y se los llevó al Perú para que conozcan el pais donde el nació. En ese viaje, los llevo hasta Chosica para enseñarles la casa donce crecimos. Cuando llegaron, me contó mi hermano, que la casa estaba igualita como la dejamos, pero al parecer estaba vacia. Toco y toco el timbre hasta que salió el guardian, mi hermano le dijo que habia traido a su familia para que conozcan la casa donde el habia crecido, y el guardian, lo primero que le pregunto es ¿y no le tenian miedo al fantasma? Mi hermano entonces le pregunto al guardian, ¿quiere usted decirme que hasta ahora anda por alli el fantasma? Si Sr., le dijo el hombre, por eso esta casa esta vacia desde hace mucho tiempo, quien la compra, se va bien rápido de ella. Pobre nuestra vieja casa, era tan linda, y a pesar del fantasma, nosotros fuimos felices en ella, Ahora que estoy vieja, pienso que a lo mejor era el alma de alguien que vivió en esta casa mucho antes que nosotros, y a lo mejor se murió y no se dió cuenta que estaba muerto y siguió viviendo en la casa como si estuviera vivo. Luego cuando llegabamos nosotros, nos tomaba el pelo haciendonos bromas pesadas. Vaya uno a saber, quizas cuando me muera sabré la verdad del famoso fantasma.

Nuestra casa de Miraflores fué la “abuela” de nuestras casas, todos amabamos esa casa vieja, llena de recuerdos, alli vivimos nuestra juventud, luego se casó mi hermana, se fué a Cuba y luego, al salir de Cuba, mi hermana, su esposo y Elito, el hijo mayor, vinieron a vivir con nosotros, allá nacieron tres de mis otros sobrinos, fuimos felices en esa casa. Yo, ya vivia en Caracas, cuando mi mamá leyó en el diario que un cientifico norteamericano habia dicho que se venia un terrible terremoto en Lima, y como nuestra casa vieja habia sido fabricada con adobes, mi mamá la vendió muerta de miedo. Me acuerdo que yo llame a mi madre desde Caracas y le supliqué que no venda nuestra casa. Mientras tanto, mi hermana y su esposo, habian comprador una casa en una nueva urbanización que se llama “Los Alamos” , mis sobrinos le lloraron a mi mami que no venda nuestra casa vieja “me escribieron a Caracas, diciendome “la abuela quiere vender su casa, es como si estuvieramos vendiendo a nuestra abuelita”. Y vendieron nuestra casa, la cual terminó siendo partida en dos y cuando fuí a Lima la he visto y se me paralizó mi corazón de pena de ver nuestra casa querida, toda desfigurada, con una escalera subiendo desde donde era la puerta principal hasta el segundo piso.

Mi primer departamento mio propio, lo encontré en la Urbanización Santa Fé, en Caracas, era una gran habitación con un baño, la pareja que habia vivido en el, antes que yo, le hizo una separación de ladrillos para formar la cocina, esa misma pared separaba lo que era un sitio para poner la cama, y también le hicierom un closed grande. Tenia una tremenda ventana que daba a la calle. Al final de la calle habia un autocine y el Hospital de San Juan de Dios, asi que mi calle tenia bastante tráfico, sobretodo en la noche por el autocine. Debo agregar que tuve una suerte tremenda cuando lo alquile, porque estaba en el primer piso (que en realidad era el segundo porque, al primer piso, le decian Planta Baja), en el tercer piso estaba mi oficina. Que facilito era ir y venir de mi trabajo, el único problema era que, como nunca salia del edificio donde vivia, cuando salia los fines de semana a hacer mis compras ó visitar a alguna amiga, me daban unos dolores de cabeza que me tumbaban, tenia que acostarme con una toalla humeda amarrada en la cabeza y dormirme. Cuando me despertaba ya no me dolia nada, pero habia perdido por lo menos unas 5 horas. Adorne mi primera “casita” al estilo hippie (que era la moda en ese tiempo), me tejí un colgajo de un montón de colores, me compre una mesita y 4 sillas de mimbre y le hice un tapete a mi mesa, con los mismos colores del colgajo.

En uno de mis viajes a Buenos Aires, cuando volaba, me habia comprador una afiche que decia “Coma Caca” escrito con las mismas letras de Coca Cola en un fondo rojo. Le compre un marco y lo colgue a la entrada. Era un tema de conversación y de risa.

Cuando empecé a pensar en adoptarme un bebe, mi amiga María, me consiguió un departamento junto a ella en Colinas de Bello Monte, tenia dos dormitorios y un baño, más una habitación para empleada y un fregadero donde puse una lavadora. Allí le hice su cuartito a mi hija, le puse una cunita con su tul amarillo, y su escaparate, que era mitad cajones y mitad roperito que me regalaron mi jefe y su esposa, y que habia sido de su hijo que ya tenia 5 años. Cuando vino la trabajadora social a revizar mi departamento, se sorprendió de ver que el cuarto de mi futura hija/hijo ya estaba listo. Como en ese entonces, no sabia si iba a adoptar, un niño ó una niña, la frazadita que le tejí, era blanca con rayas color rosado y turquesa, me quedo tan linda. Alli vivi hasta que mi hija tenia 5 añitos, cuando la dueña del edificio, que vivia en España, me pidió que lo desocupe porque ella pensaba regresar Venezuela.

La empresa donde trabajaba, me prestó parte de mis prestaciones para poder dar la cuota inicial de un departmento en Las Lomas del Club Hipico, era un complejo habitacional de 6 torres de 12 pisos cada una, en el medio del complejo, habia un supermercado, una panadería , y una lavandería. El apartamento que compré estaba en el 6to piso. El balcón estaba enrejado, y tenia maceteros con yerbas para la cocina. Y cambié las yerbas por flores de colores, el balcón terminó siendo “el reino” de mi gatita que se pasaba el día mirando para afuera. Mi apartamento estaba alfombrado, asi que lo primero que hice, antes de mudarme definitivamente, fué cambiar la alfombra por una porcelana española super facil de limpiar, sólo le pasaba un trapo con agua jabonosa y quedaba super brillante. Lo que más me gustaba de mi nuevo departmento es que era bien silencioso, habiamos miles de personas viviendo en el complejo, y no se escuchaba ninguna bulla, creo que esto se debía a que probablemente eran las paredes, que eran a prueba de terremotos, cuando quise colgar mis cuadros, no entraba ningún clavo. Tuve que pegarlos con un tirro de doble pega. Alli vivimos mi hija por dos años, para ese entonces, nos salió la visa para venirnos a California. Me dió pena vender mi departamento, Mariú, yo y nuestra gatita fuimos felices en el. Vendí mi departamento en una semana, estaba tan bonitoque la primera persona que lo vió, me lo compro.

Cuando llegamos a California, nos quedamos en la casa de mi hermana Mali como un mes, hasta que conseguí un trabajo y luego nos mudamos a un departamento de una habitación que era bien chistoso porque se entraba por la sala, el comedor , la cocina y un closet, luego habia una escaleray el segundo piso sólo tenia una baño y una habitacion grande con su closet. Tenia un tremendo parqueo en el sótano. Un día mi hija que tenia 7 años me dijo, “Mami, en este edificio hay un monton de gente blanca, y tambien hay gente negra, nosotras, somos las únicas marroncitas”. Me hizo reir lo que me dijo, pero luego pensandolo bien, me dió pena, por primera vez, mi hija se estaba dando cuenta de las razas, es decir que estaba pensando a lo gringo, que lo primero que se fijan acá es en la raza de la persona, mientras en Perú y Venezuela, la gente es peruana o venezolana, en USA la gente es “African American”, “Latin American, la única gente que es “americana” simplemente, es la gente blanca, ellos no tienen su color, ó su raiz étnica pegada a su nacionalidad. Como será de seria esta forma de separar a la gente por su color, que cuando me retire de mi trabajo y me aburria en casa, me meti a trabajar en un colegio, cuidando a los chicos para que se porten bien en los almuerzos y los recreos. Un día viene llorando una gringuita y acusó que sus amigas, que le habian dicho “whitie” (blanquita) y ella lo habia tomado como un insulto porque ella era blanca. Asi que le dí un Kleenex” y le dije, ¿es que acaso no eres blanca? Es igual que me dijeran que yo soy mujer y yo me enoje por eso. Anda, vé y diles que eres blanca y que estas orgullosa de serlo al igual que ellas estan orgullosas de ser quienes son.

No duramos mucho en ese departamento, cuando vinieron mis hermanas Elsa y Cecilia, nuestra madre nos hizo un préstamo para la cuota inicial de una casita cercana a la casa de mis hermanos y la compramos, era una casita bien comoda, tenia jardin adelante y jardin atrás. Desgraciadamente, nadie nos dijo cuando la compramos, que cerca a ella habia una escuela de secundaria que cuando los muchachos salian, para cortar camino a sus casas, se saltaban una pared y caían frente a nuestra casa, dejando en el camino, un montón de basura, más el bullicio que hacian, asi que decidimos buscarnos otra casa. Esta vez decidimos comprar en un condominio para evitarnos el cuidado del jardin y de paso, tambien buscabamos la seguridad de estar protegidas por una comunidad . Asi que nos mudamos a este condominio. Con la buena suerte que pudimos vender nuestra casa por un mejor precio del que la compramos, asi que le pagamos a nuestra madre su préstamo y encima nos quedó para dar la cuota inicial de la nueva casa en el condominio. Las casas en California suben y suben, quizas porque todo el mundo quiere vivir acá. Quizas también, porque vienen los chinos a comprar casas y las pagan en efectivo, asi que las casas siguen subiendo de precio por la demanda. En nuestro condominio, han comprado muchas famiias coreanas. Son buena gente y mi nieto tiene muchos amigos coreanos, siempre se va con ellos a comer “barbecue” coreano. Sólo tengo una queja de ellos, nunca asisten a las reuniones de la Junta del condominio ó a las Asambleas, nunca leen las minutas, por ejemplo, suben la cuota del condominio y ellos ni se enteran y siguen pagando el antiguo precio por meses.

Ya les conté de todas las casas donde he vivido. Espero no tener otra nueva casa, ya estoy con una pata saliendo del mundo, y odio las mudanzas. Asi que si Dios quiere, de esta casa me sacarán con los piess para adelante.

martes, 20 de febrero de 2018

Anibal Nazoa


Ya les he contado que cuando vivia en Caracas, veia los viernes en la TV del gobierno a Don Arturo Uslar Pietri, gran escritor, ensayista, politico, uno de los hombres más inteligentes y cultos que ha tenido Venezuela. Su programa de charlas era tan interesanto que no me perdía ninguno de ellos, y aprendí tanto viéndolo y escuchandole hablar, con ese cantito tan caraqueño que tenian los caballeros de la Caracas vieja, y que en la actualidad desgraciadamente se está perdiendo.

También veía el programa semanal que se llamaba “Las cosas más sencillas” de Anibal Nazoa, periodista, escritor, que también era un estudiante de la forma que eran sus compatriotas, nos contaba de personajes criollos como el chofer, el medico, el cobrador, el presidente, el vampiro y muchos más. No se burlaba de nadie, sus charlas eran amenas y las hacia siempre con sensibilidad y humor. Creo que entre libro y libro que escribía, se paseaba por los barrios de Caracas estudiando a la personas comunes y corrientes. Se sabia un montón de palabras de la “jerga” que escuchaba ( que al principio yo no sabia que querian decir, pero poco a poco, empecé a entender).

Me acuerdo que cuando recién llegue a Caracas, habia un cómico en la TV que se llamaba “Joselo”, se suponía que era super chistoso, pero yo, al principio, no le entendia nada. Sin embargo, poco a poco se me fué agudizando el oido y luego me reia a carcajadas con el. Ese hablar del pueblo, lo entendia el Sr. Nazoa, y lo explicaba delicadamente con un humor tan especial.

Cuando vivia en Caracas, antes de venirme a California, el Sr. Nazoa sacó un libro que se llama “Vida privada de las muñecas de trapo”, el libro fué tan popular que cuando fuí a comprarme uno, ya los habian vendido todos. Me quede con mis ganas de comprarme ese libro que, ya sabia que era tan especial porque el Sr. Nazoa era todo un poeta. Pero miren como son las cosas, un buen amigo mío, de Caracas, un día me lo envió por correo, con una nota que decia “yo se que tu querías este libro, te lo encontré en una libreria de libros usados”. No me pudo haber enviado algo más maravilloso que ese libro, que ahora es otro de mis tesoros. Debo contarles que entre cuento y cuento, el libro tiene ilustraciones de muñecas y muñecos de trapo, desde grandes a chiquitos, todos vestidos ,con trajes de colores brillantes, que como cuenta el autor, los hicieron exclusivamente para su libro las manos de artesanas venezolanas.

Como no sabría nunca explicarles el arte de Aquiles Nazoa, he decidido copiar acá, una de sus historias que aparecen en su libro, y aqui vá:

Unas muchachas y sus casas

Por la calle donde yo vivo hay una gran cantidad de muchachas de colores.

No sé como puede arreglarselas dicha calle para pintar todos los días semejante cantidad de muchachas. Imagínense ustedes los festejos organizados con motivo de la inauguración de un transatlántico, o que al correo aéreo se le fueran volando las cartas por el camino, o que de pronto a unos poetas se les ocurra saquear una floristería; algo asi son las muchachas de colores de la calle donde yo vivo.

Sus novios vienen los domingos para llevárselas a pasear en un carro de helados, o para ir a sentarse junto a ellas en algún parque, aprovechando de vez en cuando la ocasion para beberse las flores a pico de botella.

Las casas donde viven las muchachas en cuestión son igualmente bonitas que ellas. Y lo que su belleza tiene de triste es que no tienen para vestirse sino los colores que le sobran a ellas de sus vestidos. Y no hay cosa más lamentable que vestirse unos colores que le quedan grandes.
Yo de alguna manera soy el que vive en esas casas; soy el que flota atolondradamente al viento en sus cuerdas de pobres trapos puestos a secar; tal vez sea yo esa derrotada camisa que desde el alambre de tender a que está sujeta le pide clamorosamente auxilio al paisaje.

¡Casas pobremente vestidas de colchas de retazos! Es posible que algunas de ellas estén enamoradas de mi, porque de otra manera no se comprendería que en los días lluviosos se despojen de sus colores prestados, para llorar infinitamente al pie de mis ojos.





sábado, 27 de enero de 2018

El ministerio de la soledad


Ayer leí un artículo super interesante en el “Los Angeles Times”, se trata de que en Inglaterra han creado un nuevo ministerio, el “Ministerio de la Soledad”. Aparentemente hay 9 millones de personas de la tercera edad en ese país que sufren de una soledad crónica que afecta su salud y los hace sentirse aislados. Por esta razón, el gobierno inglés se ha visto forzado a crear éste Ministerio para arreglar esta situación.

Según la Primer Ministro de Inglaterra Theresa May “la vida moderna tiene la triste realidad de que exista un grupo de gente solitaria”. Por lo pronto, es un reto para la sociedad y, que según ella, “nos toca a todos nosotros tomar acción contra la soledad que acosa a éstos ancianos, a la gente que los cuida y a otras personas que han perdido a sus seres queridos, gente que no tienen con quien hablar ó intercambiar sus pensamientos y experiencias”. Esta campaña contra la soledad es la primera en el mundo en atacar este grave problema. Más de mitad de la población de Inglaterra es mayor de 75 años. Y más de medio millón de personas viven solas, y pasan semanas sin hablarle a nadie.

Este mismo problema también está pasando en los Estados Unidos. La oficina de Salud de los Retirados, encontró que el 28% de los norteamericanos retirados sufren de una soledad crónica. La soledad no solo afecta la vida emocional del individuo, sino que causa alta presión, problemas del corazón y hasta demencia. Según un estudio realizado por esa institución, la gente solitaria sufre de altos niveles de inflamación crónica, lo que los hace vulnerables a una serie de problemas de salud. Comparados con la gente que tiene una vida social activa, los solitarios son más propensos a declinar más rápidamente y más del 50% muere prematuramente.

No es sorprendente, entonces, saber que la soledad aumenta las depresiones, que hacen que las personas que las sufren, pierdan su interés de cuidar de su persona. Este ciclo vicioso convierte la soledad en la causa de todos los males.

El programa inglés, es ahora hacer que las personas de la tercera edad, visiten escuelas, casas de cuidado diario de infantes, y también grupos de familias jovenes, en los cuales podran invertir su tiempo entreteniendose con los los niños, contarles cuentos, ayudar a los padres jovenes, etc. involucrarse en la vida de estas familias y niños y encontrar una forma de sentirse parte de un grupo de personas que los aprecia y les brindad amistad.

Al leer ésto, me hizo pensar lo vulnerable que somos los seres humanos, nos necesitamos el uno y el otro para sobrevivir, aunque sea conversando un ratito, reirnos con alguien que nos entienda. Que powuito pedimos y que pquito recibimos, sobretodo cuando somos viejos.

Cuando yo llegue a Caracas, no lo sabia, pero me estaban esperando la soledad y su intima amiga la tristeza, pero esa es otra historia que se las conté en mis memorias bajo el nombre “Como termine viviendo en Caracas”.

martes, 23 de enero de 2018

Hoy me gradué de vieja


A pesar que ya tengo 78 años, no me he sentido vieja hasta hoy. Quizas sean los genes de mi madre, que en marzo cumple 103 años, pero me siento joven todavia, no tengo reuma, no tengo ningún problema de salud, camino bien y puedo correr. Me operaron las catarátas de los ojos, asi que, ahora, le veo hasta la ropa interior a una mosca. Tengo la cabeza llena de canas (no veo las horas de tener mi cabeza completamente blanca porque las abuelas deben de tener la cabeza blanca, pienso yo). Me estan saliendo manchas marrones en mis manos, tengo una en mi mano izquiera y 3 en la derecha. Igualmente, tengo una mancha marrón en la mejilla y otra arriba de una ceja. No me importa, puedo vivir con ellas. Además, es algo que se arregla con un poquito de maquillaje.

Como tiro para gordita, no tengo mayores arrugas en la cara, sin embargo, tengo el cuello un poquito arrugado (medallas a la sobreviviencia, digo yo). Si sigo así, tendré que comprarme chompas de cuello de tortuga para taparme el “cuellito de pavo”, como hacia Katherine Hepburn cuando empezó a ponerse vieja.

Veo mis fotografías de cuando era jovencita, de cuando volaba, y me parece que soy otra persona. En realidad, era otra persona, no tenia mucha experiencia de la vida, lo único que tenia eran mis ganas de ver el mundo, mis convicciones religiosas, el amor a mi familia y creo que eso es todo. Han pasado muchos años desde ese tiempo, las tempestades que nos dá la vida, no sólo me han movido, como una gitana, de un sitio a otro, mis de decepciones amorosas, me quisieron romper mi alegria de vivir pero no pudieron (no sabian que soy más terca que un burro) ¡jaja! Y asi he ido viviendo año tras año, poniéndome vieja sin sentirlo mucho, y gracias a Dios sin problemas de salud. Ya casi me habia olvidado que estaba envejeciendo, hasta esta mañana que me atoré tomando mi desayuno y tosí y (horror) me hice la pipi en el calzón. ¡Conchale, ahora si que me siento vieja!

lunes, 18 de diciembre de 2017

Los amiguitos (cuento)

En un pueblo cercano a la Ciudad del Cusco, hay una capillita, muy antigua, donde hay una imagen de la Santa Virgen Maria que tiene una corona adornada con una perla enorme, que según la gente debe valer millones de soles. Sin embargo, nunca nadie ha tratado de robarsela porque gente del pueblo siempre estan alerta de alguna gente rara que llegue a visitar su capilla. En esa misma capillita, hay una estatua del Niño Dios, que la gente del pueblo le pone platanitos y manzanas y hasta algunos juguetitos como si de verdad pudiera comerselos o jugar con los juguetes.

Cierto día, doña Juana habiendo terminado la venta de sus legumbres en el mercado, recogió a Ricardito, su hijo de 6 años de la escuela e iba rumbo a su casa, cuando vió a la pequeña capillita y le dieron ganas de entrar para agradecerle a Dios la buena venta que tuvo con sus verduras ese día, asi que entró y empezó a rezar. Mientras tanto, Ricardito aburrido empezó a pasearse por la capillita, viéndolo todo. Entonces vió al Niñito Dios rodeado de frutas, y le preguntó “¿vas a comerte esa fruta?”, el Ninito Dios le contesto, no, si tu quieres cometela, yo te la regalo, y de un brinco se bajó del altarcito donde estaba, mientras Ricardito pelaba un platano, le preguntó al Niño Dios, ¿y tu como te llamas? “Me llamo Jesús” contesto el Niño Dios.”¿Y donde vives?” le pregunto Ricardito. “Acá” contesto el Niño Jesús, “¿tu mamá y tu papá trabajan en esta iglesia?” Jesús, como pensandolo bien, se demoró un ratito y contesto “Si tu le llamas trabajar a eso, bueno sí”. Como Ricardito era un niño, no le dió mucha atención a esa respuesta, y le preguntó a Jesús “¿quieres jugar algo?, “si contesto Jesús, pero a que?”. “A mi me gusta jugar al futbol, dijo Ricardito, pero no traje mi pelota, otro día, cuando venga, voy a traer mi pelota, también te voy a traer un pantalón que me queda chico y unos zapatos que estan viejitos pero que te pueden servir, porque con esa camiseta larga que tienes puesta no podrás jugar y sin zapatos te puedes hacer daño en una de tus patas” Y Ricardito salió corriendo al llamado de su mamá que ya se iba.

Pasaron varios días y Ricardito le pidió a su mamá “por favor mamacita, mañana vamos a la capillita, quiero ver a mi amigo y jugar con el, mientas tu rezas, si?” Asi que doña Juana después de su venta, se fué con Ricardito a la capilla a rezar. Apenas llegaron a la capilla, Ricardito salió disparado a ver a su amigo Jesús, “amigo, traje mi pelota y el pantalón y los zapatos para ti” Jesús, de un salto bajó de su altarcito y le quitó la pelota de futbol de las manos a Ricardito, juguemos dijo entusiasmado, pero Ricardito le dijo, “ponte estos pantalones y los zapatos primero”. Todo apuradito el Nino Jesús, se puso los pantalones encima de su ropita de santo, y se acomodo los zapatos que aparentemente todavia eran muy grandes para el, y salieron al patio, contínuo a la capilla, a jugar. Ricardito le explico las “reglas” del juego a Jesús y jugaron como locos, pateando esa pelota y apuntandole al “gol” que ellos mismos habian marcado con unas piedras. Demás, está decir que ambos niños estaban colorados de tanto correr y todos sudados, pero que felices que estaban. Cuando la Sra. Juana llamó a Ricardito, los niños se despidieron, y Jesús volvio a su pequeño altar. Estaba tan contento de todo lo que habia jugado, y milagrosamente al subir a su altar sus pantalones y sus zapatos, desaparecieron y el volvió a su ropa de santo. Sin embargo todavia estaba sudando y tenia su carita toda colorada.

Asi los niños jugaron muchas veces, los pantalones y los zapatos de Jesús aparecian milagrosamente, cada vez que Ricardito lo venia a buscar para jugar. Para Ricardo, era el primer amigo que tenia, en el colegio tenia compañeros de escuela, pero ninguno era su mejor amigo como lo era Jesús.

Un día llegó Ricardo sólo a la capilla, estaba muy triste, “¿que te pasa?”, le preguntó Jesús, y su amigo le respondió, “Mi mama está en el hospital, anoche la llevamos, pensamos que todo iba a estar bien cuando nazca mi hermanito ó hermanita, pero dijo el Dr. que tiene “algo de placencia y yo no se qué, y que se puede morir ella ó mi hermanito”. Vamos a ver a tu mama dijo el Niño Jesús, y salieron corriendo de la capilla. Ricardo recordó que la noche anterior no lo dejaron entrar con su mamá, “me dijeron que los niños no podian entrar a la maternidad”.
“No te preocupes”, dijo Jesús, al llegar al hospital, se fué directamente a donde la recepcionista y le dijo “venimos a ver a la mamá de mi amigo, se llama señora Juana Mamani”, la recepcionista le dijo “está en la maternidd, cama 37” y allí se fueron. Cuando la Sra. Juana los vio les dio una sonrisa, “mi hijito ¿como estas?” “bien mamacita, como estas tu?” Entonces Jesús le dijo a la Sra. Juana “no se preocupe, ya no tiene “placenta previa”, todo saldrá bien, tendrá una bebita y tanto ella, como usted,estarán bien.” Jesús le tomó la mano y se la besó, mientras pensaba “la mano de Juana, es igual a la de mi mamá cuando viviamos en Nazaret, manos de madre trabajadora, asperas y fuertes”, benditas sean”

Días después vinieron a la capilla el papá de Ricardo, la señora Juana con su nueva hijita y Ricardo, al ver al monaguillo de la capilla, le preguntaron “sabemos que aqui trabajan los padres de Jesús, podria decirnos ¿donde podemos verlos? “ El monaguillo pensó que le estaban haciendo una broma y les contesto “si, aquí trabajan, encontrarán a su mamá en el altar mayor y a su papá en el Tabernáculo”. Los papas de Ricardito no se dieron cuenta de lá ironía con que el monaguillo les habia contestado. En ese momento, llegó Ricardo corriendo y les dijo “vengan, vengan, algo raro le ha pasado a Jesús, se ha convertido en estuata”, “estatua” corrigió el papá de Ricardo y los dos corrieron detrás de su hijo . Y efectivamente, Ricardo paró frente a la estatua del Niño Jesús. La mamá de Ricardo se llevó la mano a la boca sorprendida y dijo,”este es el mismo niño que vino con nuestro hijó al hospital”.

Recien se dieron cuenta de lo que habia pasado, el Niño Jesús habia tomado vida para avisarles que todo estaría bien. Todos estaban sorprendidos, pensaban que era un milagro que, por ser muy humildes, no se lo merecian. Sólo Ricardo estaba triste, “ya no volveré a ver a mi amigo”, ya no volveré a jugar con el” pensaba.

Un día saliendo del colegio Ricardo, sin darse cuenta, se fué directamente a buscar a su amigo,traia su pelota de futbol consigo, y alli estaba Jesús esperandole, con sus pantalones y zapatos viejos, se vieron y se abrazaron, salieron corriendo a jugar y sudaron y se pusieron colorados. Pero cuando Ricardo tenia que regresar a su casa, Jesús le dijo, “amigo, esta será la última vez que juguemos. Pero quiero que sepas, que nunca te olvidaré, siempre serás mi amigo”. “Y tu tambien, siempre seras mi amigo” le contesto Ricardo. Voy a hablar con el padre para que me deje ser monaguillo, quizas algún día hasta pueda ser un sacerdote, asi puedo hablar contigo”. “Me encantaria que lo fueras, pero no tienes que ser sacerdote para hablar conmigo” le dijo Jesús. “Solo tienes que hablarme con tu alma y tu corazón y yo estaré siempre a tu lado”.

Esa fué la última vez que hablaron los amigos con palabras. Sin embargo la comunicación continúa todos los días, mediante las oraciones que Ricardo reza, y que nuestro Señor Jesús escucha.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Se abrió la caja de Pandora

Ya deben de haber leido de todos esos empresarios, personalidades de la TV, Periodistas, Congresistas y sabe Dios cuanto más que han cometido abusos contra las muchas mujeres norteamericanas que trabajaban con ellos. Estoy segura que, como yo, estan asombradas que haya habido tanto abuso por tantos años, y que recien nos estemos enterando de los hombres "muerganos" que han cometido estas faltas.

Primeramente, me dá risa leer que casi todos estos hombres, se presentaban sin ropa, ó en calsoncillos ante sus victimas. Yo sé que los hombres se entusiasman cuando ven una mujer en ropas menores, pero que yo sepa, ninguna mujer se entusiasma al ver a un hombre en casoncillos. Esto quizas sea porque las mujeres tenemos que ser enamoradas y conquistadas por nuestros hombres, no es que ver a un hombre en ropa interior, ó sin ropa, nos va a volver locas (jajaja Sres. ¡eso es sueños de opio!) Al contrario ver a un extraño en calzoncillo ó calato, es para dar un grito por la desverguenza del tipo y la falta de respeto hacia nosotras.

Ahora bien, dicho esto, tengo también que amonestar a las mujeres que aceptan una entrevista de trabajo en una habitación de un hotel, la entrevista de trabajo se hace en una oficina, quizas si es una emergencia, en el lobby del hotel, ¿pero en un habitación? NUNCA. Por otro lado, si una mujer le dan este trato denigrante, no debe esperar 30 años para contarlo, uno sale corriendo dando gritos y arma tremendo escandalo, allí mismo donde pasó. Pero, por lo que estamos viendo, esas mujeres que pasaron por este trauma, se aguantaron la verguenza, la terrible ofensa, porque querian un trabajo en la industria del cine, unas querian hacer peliculas, otras otros trabajos en la misma industria, y como los "muerganos" tenian "la llave" de los sueños que ellas querian, se callaron.

Ayer leí de una mujer que era asistente de un Senador, un dia tuvieron que salir ambos a una conferencia y el tipo reservó una suite de dos habitaciones (una para ella y la otra pare el) ¿Porque acepto ese arreglo de los cuartos? Bueno, como ella no dijo nada, el tipo penso "Se me hizo esta noche, mi postre es ella" y trató, pero el juego (segun ella) no salió como el queria, porque ella se encerró en su cuarto con llave). Sin embargo, ella siguió trabajando para el durante 30 años, hasta que se retiró. Mientras tanto, el viejo muergano, siguió su juego con toda mujer que llegaba a su oficina. Si ésta Sra. hubiera hablado, cuantas otras mujeres se hubieran salvado de las intenciones del viejo cochino. Le han pedido sus mismos colegas del congreso que renuncie, pero no quiere. En lugar de renunciar, se ha ingresado en un hospital porque dice que está enfermo (la enfermedad, debe ser que le han descubierto su jueguito malévolo).

Peor aún, el Sr. Harvey Weisten, ejecutivo de una empresa que hacia películas independientes, habia puesto una cláusula en los estatutos de su empresa, que su compañia pagaría una determinada suma a las mujeres a las cuales el abusaba sexualmente. Para ésto, la empresa llevaba una cuenta especial para pagos de dinero con el cual ellos callaban a las susodichas, y las hacian firmar un documento diciendo que al recibir esa determinada suma, ellas callarian. Como el tipo viajaba haciendo peliculas a través del mundo, las denuncias ahora son internacionales.

También hay cargos por asaltos sexuales a muchachos menores de edad por parte Kevin Spacey, que también pagaba para que sus victimas no hablen. Esta situación es terrible, este hombre deberia estar en la carcel por corrupción de menores. Que pena que recien ahora, esos jovencitos, estan hablando, si lo hubieran hecho antes, cuantos otros chicos se hubieran salvado de ser abusados por ese monstruo.

Uno que me ha dado una gran desilución, porque de verdad yo lo admiraba, es Charie Rose, como nos equivocamos al juzgar a la gente, pensé que era un hombre super inteligente y educado, uno de los mejores personaidades de la televisión. Tenia fama de ser un buen periodista, era sobrio, cortez y habia entrevistado presidentes y otras personalidaes importantes del mundo. Ahora es que nos enteramos que, era otro "muergano" abusador de mujeres que se desnudaba delante e ellas.

También habran leído del candidato republicano a congresista de Alabama. Según el, es super religioso, un "santo varón", al cual le han salido 2 mujeres a las cuales abusó cuando el tenia 32 años y ellas eran unas niñas de 14 y 16. Su propio partido le ha pedido que renuncie (aunque el presidente Trump lo ha defendido porque según el, no les cree a ellas). Asi que sigue en la lista de candidatos, probablemente a lo mejor gana. Si Trump fué elegido habiendo admitido publicamente en la tele "que el hacia lo que le daba la gana con las mujeres, porque ellas dejan que cualquiera, que es famoso, les toque hasta el p*t*.

Ahora, acá en USA ha salido un movimiento de mujeres que se llama "Me too" (A mi tambien). Y en nombre de todas esas mujeres abusadas por esos tipos sin consciencia, ni escrupulos, salen a protestar para que ninguna mujer vuelva a quedarse callada por ningún motivo. Perfecto, mucho hace que protestemos, que salgamos a la calle a decir ¡ya basta! Pero, siendo madre y abuela, firmemente pienso que el respeto a las mujeres y a todo ser viviente, ya sea humano ó animal, se enseña en casa. Si un hombre es respetuoso con su esposa y con todo el mundo, esos niños aprenderan a ser hombres de bien. Yo les hablo a mis nietos, y les digo las cosas como son "acuerdense de que su madre es mujer, y su abuela también, algún día tendran hijas y las querran tanto que serian capaces de dar su vida por ellas. Asi que tienen que respetar a todas las mujeres, cuidarlas, protegerlas, aunque sean unas desconocidas, se merecen su respeto.

Gracias a Dios, yo siempre he tenido una cara de palo, asi que nunca he tenido nadie que se pase conmigo, pero en un vuelo, una compañera que acababa de pasar por la cabina recogiendo bandejas, vino con los ojitos llenos de lagrimas, le pregunté ¿que ha pasado? y se puso a llorar y me dijo "un hombre me acaba de tocar las nalgas, yo que me estoy guardando para mi esposo, ahora estoy manchada", le dije "No tu no estas manchada, tu eres una victima de ese desgraciado. Le pregunté en que asiento estaba el hombre y, como no era posible darle una cachetada o un grito, pasé por su lado y le di la mirada más horrible que pude, el sabía que yo sabía. Espero haberlo puesto incomodo.

Como estamos viendo, las buenas costumbres en el mundo moderno, se estan perdiendo. Ya no hay caballeros que les dan sus asientos, en los autobuses, a las viejitas, ó a las mujeres embarazadas ó simplemente mujeres trabajadoras que, al igual que ellos, se levantan tempranito para ir a trabajar y en la tarde vienen cansadas a su casa. Y si queremos ser iguales a los hombres en derechos, tenemos que ponernos fuertes y no aguantarles nada, ni aúnque los amemos con toda nuestra alma. La vida de una pareja feliz, se basa en un mutuo respeto. Y si nos ofenden y nos maltratan, sálganse de esa relación corriendo. Y cuando sientan que no somos tan "machas" como ellos, piensen que ellos nunca podrian tener un hijo, agonizarían cargando un bebe en su barriga los 9 meses, y luego al dar a luz se moririan. ¡El sexo fuerte somos nosotras!

sábado, 25 de noviembre de 2017

Cuando el amor no dura toda la vida

Tomasita era una jovencita delgadita, muy "petit", tenia 15 años y parecia que tenia 12, se salió de la escuela apenas terminó la primaria. Sus padres eran pobres y ella queria ayudarles. Asi que luego de hacer innumerables trabajitos, aqui y allá, se encontró que habia juntado nada menos que 50.00 bolívares. Durante la cena les pregunto a sus padres, ¿que podria ella hacer para ganar dinero?, la pregunta justo la hizo cuando su mamá le estaba sirviendo café a su papá, a lo que su papá le contesto, "vende café, todos los venezolanos tomamos café todo el día, el marrón, el guayoyo, el guarapo, el cortado, miles de nombres para las diferentes formas de preparar un café".

Su papá tenía razón, compraría café para venderlo, asi que al día siguiente se fué para la tienda de café en el mercado y compró nada menos que 10 kilos de café, luego se fué al abasto de los papás de su amiga Elvira, y les pidio que le vendieran unas bolsitas de papel de un cuarto de kilo y medio kilo, y la dejaran pesar sus bolsitas una vez estuvieron llenas de café para estar segura que lo que iba a vender llevaba el peso indicado. Ese día vendió toda su mercancia y duplicó su dinero, y asi que se compró una pequeña pesa, que llevó a su casa, para asegurarse que el peso de su café era el correcto y, fué comprando su café, sus bolsitas, y ganando su dinerito, con el cual ayudaba a sus padres con los gastos de la casa.

A medida que se hacia conocida entre la gente que iba al mercado municipal, donde la conocian como "la chica del café", también se habia hecho amiga de los tenderos en las tiendas donde compraba su café, empezó a reconocer las diferentes clases de café que vendian, también aprendió como era el proceso de tostar el cafe, por ejemplo aprendió que los granos tostados son vendidos según el grado del tueste al que es sometido el café, yendo del tueste canela ligero, al tueste italiano, pasando por el tueste Viena. Los tenderos le decian que el mejor grano es el semi tostado, ya que no es demasiado ligero ni demasiado tostado. Ella no lo sabia entonces, pero se fué convirtiendo, poco a poco, en una conocedora del café, el proceso del tueste y de la combinación de diferentes tipos de café para realzar su sabor y aroma.

Los padres de Tomacita, nunca se imaginaron que su hija fuera tan buena comerciante, no sólo era inteligente, sino también era una comerciante honrada, era super meticulosa pesando sus bolsitas. Por cierto, lo de las bolsita fué una idea innovadora, cuando a ella se le ocurrio que la gente que iba al mercado municipal era gente sencilla, como era ella, y que generalmente no tenia dinero para comprar un kilo de café, nadie vendia medio kilo, ni un cuarto de kilo de café. Haciendo sus paquetitos menores de un kilo, abrió la posibiidad de que la mayoria de sus clientes pobres, pudieran comprar cafe a un precio reducido.

A medida que su clientela crecía, sus canastas, donde llevaba su café el mercado, ya no eran suficientes, asi que se compró un triciclo, y asi pudo tener más existencia de café en sus ventas diarias.

Un día mientras atendia a sus clientes, vio de reojo a un muchacho flaco que la estaba mirando, "que le pasa a eso tonto" pensó. Al final del día (a eso de las 2:30 pm cuando ella tapaba su triciclo para volver a casa, el muchacho flaco se le acercó y le dijo, "te he estado viendo toda la mañana como trabajas, este es un buen negocio, me llamo Bernardo ¿y tu? "yo me llamo Tomasita" contesto ella, "¿y para que me mirabas? "porque eres linda y encima muy buena vendedora, tu crees que el dueño del negocio me daria trabajo a mi, claro con otro triciclo, en cualquier otro lado para no hacerte la competencia" Tomacita se empezo a reir a carcajadas, "¿de que te ries?" le pregunto Bernardo, entre risa y risa le dijo, "yo soy la dueña de este negocio, soy mi propia jefe". "Perdón, le dijo Bernardo, te he visto tan joven, que pensé que tu trabajabas para alguien". "Tomasita escuchaba a Bernardo y sabia que no era venezolano, ¿"De donde eres? hablas raro" le dijo, Bernardo, le contestó "soy de las Islas Canarias, he venido a trabajar con mi tio, pero la verdad es que no me gusta el trabajo, mucho menos trabajar con mi tio". "Apuesto que no te paga, ¿verdad?" dijo Tomasita. Si me paga, pero espera que trabaje todo el dia y a cualquier hora, no me dá descanso, y como vivo en su casa, pues mo me queda más remedio que obedecerle".

"Que pena tu situación, le dijo Tomasita, mientras se subia a su tricilo, tengo que llegar pronto a casa, mi mamá se ponen nerviosa cuando llego tarde. Buena suerte, adios" y salió disparada.

Pasaron varios días y Bernardo volvió al puesto de Tomasita, "hola, le dijo Bernardo, como te ha ido?" Tomasita le dijo "muy bien", con una gran sonrisa. Ella habia estado pensando en el y su situación con su tio, "¿que pasó con tu tio? le preguntó, "sigo batallando con el, contesto Bernardo, mientras tanto ando buscando otro trabajo y otro lado donde mudarme, porque si dejo el trabajo me botará de su casa seguramente". "Pobrecito Bernardo, le dijo Tomasita, creeme que me gustaría ayudarte, pero no sé como, mis padres y yo vivimos en una casita muy humilde, por eso trabajo vendiendo café, para ayudarles con los gastos de la casa. Mientras tanto, aguantate con tu tio, y trata de juntar un poco de dinero quizas más adelante podriamos ver que hacemos, por otro lado, si necesitas una amiga, aqui me tienes, tengo un buen hombro donde puedes apoyarte, debe ser triste no tener a nadie de tu familia contigo (bueno, aparte del tio ogro que tienes)".

Bernardo y Tomasita, se hicieron amigos, ella le pidió permiso a sus papás para que Bernardo venga a su casa a visitarla, los padres dijeron si, y desde ese día, el muchacho venia a visitarles frecuentemente. Un día Bernardo le dijo a Tomasita que se habia enamorado de ella, y le preguntó si ella le correspondería, ella le dijo que si, y se lo contaron a los padres de ella. Los papás, como que ya lo sabian, le habian tomado cariño al joven y aprobaban su relación amorosa.

Una tarde llegó Bernardo a visitar a Tomasita y le contó que habia ahorrado 200 bolivares, que quizas el podría comprarse un triciclo y trabajar con ella vendiendo café." ¿Ya le dijiste a tu tio que vas a dejar el trabajo?" pregunto, "todavia no, porque tengo que conseguir donde vivir primero." le contesto Bernardo. "Vamos a hacer una cosa, dijo Tomasita, primero buscate un sitio donde vivir y luego renuncias. Si todavia te queda dinero, luego de alquilar una habitación, compramos otro triciclo y yo te presto para comprar cafe para tu primera tanda de café". Bernardo consiguió una habitacion cerca de la casa de Tomasita, le alcanzó para comprar un triciclo viejo, que arregló y pinto y casi dejó como nuevo, y Tomasita le prestó para comprar su primer lote de café. Ambos salian de sus casas a las 6:00 de la mañana y regresaban a la casa de Tomasita a eso de las 2:30 de la tarde. Estaban cansados pero felices porque tenian un buen negocio y estaban juntando su dinerito para su boda.

Cuando Bernardo y Tomasita se casaron, alquilaron una casita más grande para poder vivir con los padres de ella, también decidieron hacer su propio café, ¿porque vender el café de otros? mejor comprar café al mayoreo y tostarlo y molerlo ellos mismos. Para hacer su propio café, Tomasita trató diferentes tipos de café, diferentes formas de tueste, fueron horas y horas experimentando, hasta que encontró la formula perfecta de café. El día que salieron con sus triciclos llenos de bolsas de su propia mezcla de café, se persignaron al salir de la casa y se encomendaron al cielo para que les dé la buena suerte. No sólo les fué bien, ¡les fué super bien! Fué tan grande su exito que pudieron alquilarse un local, donde mezclaban su café, lo tostaban y lo envasaban en unas latas rojas con un logotipo blanco y negro. La buena acogida del público, les permitió ampliar su planta procesadora de café. Día a día su cafe se hacia más popular, más famoso, lo que les permitió vender su café en los automercados y abastos a nivel nacional. Bernardo y Tomasita se volvieron ricos, a base de su trabajo y sacrificio. Un día Tomasita le dijo a Bernardo que estaba en cinta, su alegria no tenia límites. Tuvieron una niña, la llamaron Trina, era una bebé preciosa, igualita a su abuelita, morenita de ojos negros, con pelito ondulado, una típica niña venezolana. Tomasita se tomó 6 meses de descanso para quedarse con su niña en casa. Luego al volver al trabajo, su mamá se quedó a cargo de la nieta.

Era una época de buena para Venezuela y para Bernardo y Tomasita, no podian quejarse, todo les iba bien, el único problema que tenian, es que necesitaban gente para que los ayuden con la producción en la planta, y también con las ventas. Bernardo le dijo a Tomasita que ellos podrian traer a sus sobrinos que tenia en Canarias, la idea le parecio buena a Tomasita, y empezaron a llegar los sobrinos de Bernardo, éstos pronto aprendieron el negocio y les ayudaron a agrandar más el negocio. Cuando Trina tenia 6 años, Tomasita volvió a salir en cinta, esta vez tuvo un niño, le nombraron Oscar, era igualito a su padre, de pelo castaño y ojos verdes. Nuevamente Tomasita se quedó en casa con sus niños, ser madre habia sido el sueño de Tomasita, y ahora estaba viviendo, en la vida real, ese sueño con sus dos criaturas. Pasó el tiempo y Tomasita nunca volvió a regresar al negocio, Trina ya iba al colegio, y Oscar empezaba el kinder. Además, pensaba Tomasita, Bernardo tiene la ayuda de sus sobrinos y todo anda bien, ya no me necesitan en el negocio.

El tiempo vuela cuando uno está contento, Trina creció, se casó y se divorció y regreso a la casa de sus padres. Oscar empezó sus estudios de arquitectura en la Universidad Central de Venezuela, un día Bernardo salió para su oficina, y nunca regreso a su casa. La noche que no regreso a casa, Tomasita lo esperó despierta toda la noche, llamó a la fábrica y sólo estaba el guardian. Que angustia para la pobre mujer y esos hijos tan preocupados. Al día siguiente llamaron nuevamente a la oficina, y Bernardo mando decir que "estaba muy ocupado". Nunca les dió una explicación, nisiquiera cuando Oscar fué a buscarlo a pedirle una explicación para su madre. Lo único que le dijo fué, "me canse de vivir allá simplemente". Lo único que sí hacia era enviarle a Tomasita, todos los primeros del mes, un sobre lleno de dinero. Asi mismo, cualquier cosa que se malograba en la casa, Trina sólo tenia que llamar a la oficina de su padre, y éste enviaba a alguien enseguida a arreglar, pintar, cambiar, lo que fuera.

Tomasita espero a su marido más de 30 años, cuando yo la conocí ya era una anciana, una viejecita bien linda que se peinaba su pelo canoso con un moñito atrás. Se vestia modestamente con sus batitas de algodón y unas sandalias a las cuales ella llamaba sus "cholitas" Debo aclarar, que yo fui la novia de Oscar y que la Sra. Tomasita me tomó mucho cariño. Fué Oscar quien me dejó plantada con traje de novia y todo. No lo disculpo, pero aún a los 36 años que tenia cuando me dejó plantada, cada vez que hablaba de su padre decia "cuando mi papá NOS ABANDONO, probablemente el tipo era un traumado. Pero eso no viene al caso. Como me quedé en Venezuela trabajando, siempre visitaba a la Sra. Tomasita, conversabamos mucho, aveces ella me decia, pintame, ponme bonita, a lo mejor hoy regresa Bernardo, y yo la peinaba, y le pintaba la boca con un rosita pálido y le ponia chapitas en la mejilla y ella se ponia contenta.

Un día me llamó Trina, para avisarme que su mamá habia muerto mientras dormia esa noche. Yo le pedí permiso a mi jefe para ir a verla. Cuando llegue a la casa, Trina me llevo al dormitorio de la Sra.Tomasita y allí estaba, acostada de su cama, tapada con una sabana. Trina removió la sabana y pude ver su carita, estaba como dormidita. Luego vinieron los de la funeraria con el feretro y empezaron a armar la capilla para su velorio. Yo regresé a mi oficina con la promesa de regresar luego del trabajo.

Saliendo del trabajo me fuí a mi casa, me puse un traje negro y me fui a la casa de la Sra. Tomasita, cuando llegue, ya habia gente. Habian llegado muchos arreglos florales. El comedor estaba lleno de sandwiches, pasa-palitos (bocaditos en peruano) y dulces, en la cocina habia mozos preparando café, té y bebidas gaseosas, probablemente contratados por Bernardo.

A eso de las ocho de la noche, llegó Bernardo con tres de sus sobrinos, llego en tremendo carro con chofer, estaba elegantemente vestido de negro, lo mismo los sobrinos. Se acerco al ataud, y aparentemente dijo una oración. Yo estaba arriba y pude ver todo desde la baranda de la escalera. Oscar y Trina se le acercaron y lo saludaron con un beso. Luego el empezó a conversar con varias personas. Era como si el "don" de la mafia hubiera entrado a la casa. Todos le rendian pleitecia. Era un viejito arrugado, tenia el pelo blanco. No se le notaba conmovido, yo pensé que estaba allá para mitigar su conciencia. Sólo se quedó una media hora. Algo me molestaba y no sabia que era. Sin embargo, cuando llegue a mi casa, al otro dia, luego del entierro, me dí cuenta que era lo que me molestaba. Bernardo se fué de su casa, porque el habia crecido socialmente, era el magnate, el que se codeaba con los otros millonarios, a lo mejor jugaba golf en La Lagunita Country Club,y era miembro de la Cámara de Comercio, se vestia con trajes de Armani y probablemente su reloj era un Rolex. Mientras tanto, todos los años que la Sra. Tomasita se quedó en casa con sus hijos, ella siguió siendo la misma mujer sencilla, humilde, la chica que dejó sus estudios al terminar la primaria, la que se vestia con batitas de algodón. Recién allí llore, llore por Tomasita, por su amor desperdiciado en un hombre que no la merecia. El era, ahora, el gran señor gracias a ella, quien fué la de la idea, la que hizo la formula del café, la que trabajó hombro con hombro junto a el para salir adelante. Pensamos que cuando uno ama a alguien, generalmente es para toda la vida, en este caso el amor de la Sra. Tomasita duró toda su vida, ¿el amor de Bernardo? ¡Sabe Dios!

Nota:Me acabo de enterar que en el año 2009 Hugo Chávez expropió la procesadora de café "Fama de América, empresa que fundaron Tomasita y Bernardo con tanto trabajo y entusiasmo.