domingo, 17 de mayo de 2015

XVi Madrid nuestra segunda base


Cuando empezamos a volar a Europa, nos abrieron una segunda base en Madrid, nos ibamos a Espana 30 dias. Desde Madrid volabamos a Caracas,  volviamos a Madrid y volabamos luego a Paris y Londres y regresabamos a Madrid.

Pasamos un Ano Nuevo con nieve, la noche que cayo la nieve, Madrid se veia preciosa toda engalanada de blanco, pero al otro dia, el trafico y una temperatura menos fria convirtio la nieve en un barro horrible. En ese ano nuevo vole con Astrid y cuando vimos que estaba nevando, nos fuimos a una bodega y nos compramos jugos, yogures , helados y un monton de chucherias y las pusimos en nuestro balcon al  cual llamamos “refrigeradora”.

Como ya les conte, anteriormente, en  el  verano, el calor era insoportable, leíamos todo el dia en nuestra habitación con aire acondicionadoy en las nochecitas salíamos. Una vez compramos entradas para ver a un grupo de chicos y chicas norteamericanos que cantaban y bailaban, se llamaban “Viva la Gente”, cuando llegamos a ver el espectaculo, la persona en la taquillai, nos mando “a la otra puerta” y nos indicaron como llegar a ella.

Cundo llegamos, resulto que era la entrada de los artistas, como no pareciamos espanolas,  creyeron que eramos parte del grupo de Viva la Gente, tuvimos que regresar a la primera entrada y antes que nos digan nada les ensenamos nuestros tickets y entramos, fue un espectaculo bien lindo.

Tambien en la nochecita cuando bajaba el calor, nos ibamos a la Plaza Mayor donde habia un monton de restaurants espanoles con grupos de gitanos y gitanas que cantaban por bulerias, y comiamos tapas. El problema es que en la Plaza Mayor habian unos grupos de muchachos (mi mami les llamaria “mocitos”) que estarian en busca de turistas y nos perseguian, a esos muchachos los espanoles les llaman “gamberros”. La verdad que no era nada agradable ser acediada por un grupo de tontos.

El atrevimiento de estos “mocitos” era enorme, una vez ibamos de compras por la Gran Via, una de las chicas de nuestro grupo, era una chica guapisima, rubia,  y este mozo atrevido se acerco a ella y le mordio la mejilla, lo que le causo a la pobre chica un susto terrible, felizmente la mordida solo fue un mordizquito. Que pena que no habia un policia cerca, aparte de este incidente, nos sentíamos seguras en Madrid

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El susto de mi vida: En uno de los vuelos de Madrid a Londres,  al llegar a La Bourget, bajaron nuestros pasajeros  y esperamos y esperamos, de pronto mandaron llamar a los capitanes y nosotras.  Vimos que bajaban todas las maletas del avion. Nunca nos imaginamos que era lo que pasaba, hasta que subio el capitan y nos dice “dicen que han recibido una llamada telefonica que nos han puesto una bomba, todo el mundo baje, menos tu Gladys tu tienes que quedarte en el avion para que les indiques donde esta todo lo que nos pusieron de comida. Al rato senti que al avion lo estaban remolcando, me persigne y me puse en manos de Dios.

El avion carreteo, carreteo (y si carreteaba un poquito mas ya hubieramos llegado a Londres). Cuando paramos subieron un monton de hombres vestidos de blanco, uno me dijo con su ingles con acento frances, “dime donde tienen las comidas . Le dije, las comidas ahora son sobras, porque ya los pasajeros se la comieron de Madrid aca, solo tenemos unos refrigerios para el tramo a Londres, y se los ensene en primera y en turista.  Tambien le pregunte  como pueden habernos puesto una bomba si en Paris no nos ponen nada?  Todo lo ponen en Madrid. Me contesto, no podemos correr riesgos, hay que inspeccionar todo. Los otros hombres de blanco examinaban la cabina y los banos. No encontraron nada.  Mientras tanto en el aeropuerto, los pasajeros tuvieron que identificar sus maletas. Todo estaba en orden, nos dieron el OK para irnos. Tremendo susto por nada, Gracias a Dios.

Las estadias en Londres eran cortas, llegábamos en la nochecita y salíamos al otro dia despues del desayuno. Habia, sin embargo, un vuelo que llegaba en la nochecita, pasábamos el dia siguiente completo en Londres y salíamos al dia siguiente temprano.  A mi me tocaron como dos de esos vuelos largos , gracias a ese dia extra, pude ir al cambio de guardia del Palacio de Buckingham, también fui al Museo de Cera ,y  al Hyde Park, donde hay una especie de pulpito (como en las iglesias) y  cualquiera puede subirse y hablar lo que  sea, para mi ese pulpito, es una prueba de la libertad y la democracia que hay en Inglaterra. Según ellos, todo el mundo tiene la libertad de hablar lo que le de la gana, inclusive decir que la Reina es una  vieja fea. Nadie se lo puede impedir.

No seria fabuloso si tuvieramos un sitio asi en una de las esquinas de la Plaza de Armas? Si solo nos dejaran decir lo que nos da la gana sin que nos metan presos.

 En Londres me enamore del Beef Strogonof, que pedia cada vez que ibamos  a comer a algún sitio. Me da risa, no se si les pasaba lo mismo a mis compañeras, pero en cada sitio que íbamos, yo tenia mis comidas preferidas, en Mexico mi desayuno eran las Chalupas, y si era almuerzo o comida  mi plato siempre era Puntitas de  filete a la mejicana, con arroz y frijoles.  En Miami era irme al Howard Johnson a tomarme un Clam Chawder, en Buenos Aires era un Chivito a la Parrilla con papitas soufle y crema de choclo. En Espana mi plato favorito eran las espinacas a la crema y la macedonia de frutas. (Dios mio que engreídas eramos!)

Cuando empezamos a volar a Londres, se me hacia un lio el dinero ingles, si tomabamos un taxi, era estirar la mano llena de monedas para que el taxista se cobre lo que sea porque no entendia ni medio. Cuando cambiaron a decimales, entonces ya fue mas facil. Otra de las cosas que me gustaba en Londres, era el “underground”, la primera vez que compre mi ticket, el cajero me  corrigio  cuando le dije que quería un ticket en el “subway”, me dijo “miss,  the name here is underground”.  El underground era super moderno (comparado con el de Buenos Aires que era del tiempo de Carlos Gardel).


Cuantos recuerdos, para despedir este relato con una nota comica, la operadora del telefono  del hotel San Francisco de Sales,que (por cierto era bien bonito y comodo) cuando uno  levantaba el telefono para pedir algo, decia “digame” y uno le decia lo que quería. Uno de los  copilotos peruanos que volaban con los Capitanes de Iberia, nos conto que cada vez que la operadora le decía “digame” el le contestaba “meee”. 





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